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General Motors ha presentado hoy la revisión de mitad de ciclo del XLR, un potente y poco conocido roadster (no se venden muchos) que podríamos describir como la quintaesencia del diseño americano sobre ruedas.
Para el modelo de 2009, a la venta desde julio de este mismo año, Cadillac ha decidido recortar el número de versiones a los acabados Platinum y V-Series. Como novedad, los Platinum compartirán capó con la variante más potente, aunque seguirán distinguiéndose gracias a una nueva parrilla que en el modelo base recuerda bastante a la del CTS (el V-Series debería tener una de malla). Otro nuevo elemento de diseño que llega con el refresco del modelo es la inclusión de dos enormes branquias cromadas de ventilación. Lo cierto es que empiezan a resultar un tanto cargantes, pero se ve que GM no puede vivir si no pone un par a cada uno de sus modelos premium.




