El fichaje de Sebastien Ogier por Volkswagen puede tener un feo efecto colateral. El francés ha decidido pasar un año sin competir al máximo nivel por estar en las filas del, a priori, equipo más potente que el WRC ha visto en mucho tiempo (por presupuesto digo). Su negativa a la oferta de
Ford, que pretendía dar la campanada con la joven promesa, inyectando dinero en las arcas de M-Sport para continuar el desarrollo del Fiesta WRC y pagando la ficha, ha hecho que en el óvalo azul se replanteen todas las opciones.
Según cuentan los rumores de los últimos minutos, M-Sport habría sido "invitada" a buscar toda su financiación en forma de patrocinadores para afrontar la temporada 2012, y es que Ford no querría saber nada del
WRC, por lo que pondría entre nada y menos de dinero para dicho campeonato del mundo, lo que dejaría a MINI (que también se está apretando el cinturón) y a Citroën "las cosas muy fáciles". Malcolm Wilson es un genio, y seguramente encuentre la manera de mantener su programa deportivo vivo, pero sin Ford detrás, parece complicado que puedan mantener el ritmo de evolución necesario.
¿Adios a Ford en los rallyes por tanto? En las próximas horas deberíamos salir de dudas.