Spyker devuelve su producción a Holanda mientras sigue pensando en el D8

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Nulla tenaci invia est via, o en castellano, para el tenaz no hay camino infranqueable. Ese es el lema de Spyker y la propia filosofía del incombustible Victor Muller, que contra viento y marea se resiste a dejar que el constructor de superdeportivos se hunda como ya lo ha hecho Saab, por más que tenga las cosas increíblemente crudas.Las últimas noticias que nos llegan desde Zeewolde indican que Spyker se ha quedado sin su departamento de producción externo, de forma de devolverá las labores de montaje a su antiguo cuartel general en Holanda. Hace ya unos años, CPP, responsable de los chasis y carrocerías de sus deportivos, pasó a fabricar directamente el C8 Aileron bajo contrato, pero ahora nos enteramos de que esta firma británica afincada en Coventry y especializada en la creación de series cortas y prototipos ha entrado en bancarrota como consecuencia de los extraños tejemanejes de su propietario, el banquero ruso Vladimir Antonov.








