Como sabemos que te gustan tanto como a nosotros los coches de carreras del campeonato Super GT japonés, no nos hemos podido resistir a tirarle un buen set al Legacy B4 GT300 de Subaru. Equipado con un bóxer de dos litros y algo así como 300 caballos (la potencia la marca la brida de admisión obligatoria), este coche no deja de ser una máquina de chasis tubular y suspensiones push-rod, cuya semblanza con el modelo de producción se queda en detalles estéticos como la calandra o los faros.
Yo no le haría ascos a tener uno de estos en el garaje, aunque me parece que los badenes no los iba a pasar muy bien...
¿Cómo sería el coche de Ikea? Esta es una pregunta (en ocasiones convertida en rumor) que por algún motivo parece estimular la imaginación de la gente más de la cuenta, pero el hecho es que si el fabricante de muebles decidiera cambiar de aires, no podría asociarse con una compañía mejor que Daihatsu. El experto japonés en cajones con ruedas exhibe estos días en Tokio un modelo conceptual llamado Deca Deca, utilitario y proyecto "hágalo usted mismo" a partes iguales.
Este polivalente genuinamente merecedor de tal nombre destaca por el uso de un suelo totalmente plano (como el resto de su diseño), característica que le permite desplazar sus asientos a placer e incluso eliminarlos si hace falta aumentar la capacidad de carga. La cámara de eco interior dispone además de elementos como un televisor LCD y hasta una pequeña mesa, que como el resto de las piezas son fácilmente desmontables. Es más, hasta el salpicadero parece que quita y pon, casi como si fuera de Lego.
Estos detalles han convertido al Deca Deca en una de las primicias más rabiosamente populares de todo el Salón de Tokio, hasta el punto de que no nos extrañaría en absoluto que tanta atención terminara por impulsarlo como vehículo comercial.
¿Por qué llamarlo Nissan Fuga cuando quieren decir Infiniti M? Pues porque estamos en Japón, para empezar, y en el país del Sol Naciente esta berlina de representación se vende con el logotipo de la firma de Yokohama. Sus principales armas frente a Lexus y las marcas alemanas serán una elevada calidad de realización, mecánicas potentes (que no necesariamente gastonas) y un diseño totalmente actualizado, de mayor elegancia y empaque.
En Japón, sus 4.945 mm de largo serán desplazados por dos motores por el momento sin potencias oficiales: un VQ37VHR 3,7 y un VQ25HR 2,5, ambos de configuración V6. Las opciones desarrolladas para su venta en Occidente bajo el paraguas de Infiniti serán un V6 de altas prestaciones (pensando siempre en Europa, obviamente), y un gran 5,6 V8 de más de 500 CV (que se convertirá en el tope de gama estadounidense).
Después de ver el Lexus HS 250h y con el recuerdo del nuevo Prius todavía fresco, poco hay que podamos encontrar de sorprendente en el nuevo Sai de Toyota. Salvo tal vez, su extraordinario parecido con su hermano de lujo.
El nuevo híbrido de los japoneses, por el momento un producto exclusivamente para el consumo local, viene a ser una versión más asequible del HS 250h, apenas diferenciada por cuatro cambios rápidos (ópticas, nuevos paragolpes, y distintas tapas en capó y maletero), que de ninguna manera pueden esconder sus raíces premium. Es en el interior donde Toyota se ha esforzado más, creando un salpicadero propio a partir de plásticos de origen vegetal y otros materiales ecológicos.
El año que viene llegará al mercado nipón una nueva versión del Suzuki Alto, equipada con un motor de tres cilindros y una estética completamente renovada en busca de atraer nuevos clientes. A nosotros, que no estamos muy entrenados en esto de los coches utilitarios japoneses, nos parece tan atractivo como cualquier otro mini-monovolumen nipón, es decir, nada.
Este minicoche está destinado a venderse bajo la normativa de los kei-car, asi que como te puedes imaginar lleva un motor de poco más de 600 cc, suficientes para mover los 3,395 metros que mide. La batalla es de 2,4 metros, todo un hito dada la longitud global del coche, y que nos habla de lo bien conseguido que está el espacio habitable. Te dejamos con la galería para que fantasees un rato ahora que tu enorme coche occidental no mira.
Primero llegó Lotus y ahora le toca a Alpina. El segundo de los tres fabricantes occidentales en el presente Salón de Tokio se ha llevado su novedad más grande a la capital japonesa, y no lo decimos sólo por precio, sino también por dimensiones.
El B7 Bi-Turbo LWB no es otra cosa que la versión larga del modelo presentado el pasado mes de marzo en Ginebra, y como tal desarrolla 507 CV y 700 Nm a partir de un motor 4,4 V8 y una caja automática ZF de seis velocidades. Lo más importante se encuentra como es lógico en sus dimensiones, y es que frente a los 5.087 mm de este derivado del Serie 7, la versión LWD tiene 14 cm adicionales, todos ellos concentrados entre eje y eje para garantizar el máximo confort en las plazas traseras.
Decíamos antes que pocos fabricantes saben más de keis que Daihatsu, pero eso no quita para que de vez en cuando este fabricante, uno de los más curiosos de Japón, se invente algún que otro modelo más familiar de lo que debería.
El e:S Concept, que parece listo para entrar en las cadenas pese a su coletilla, "representa los roles que deberían jugar los minivehículos", y a pesar de que tiene una batalla de 2.175 cm, "puede acomodar cuatro pasajeros adultos" sin el menor de los problemas, ofreciendo un consumo de 3,3 L/100 km. Hay zippos que gastan más, pero es que es lo normal cuando hablamos de 700 kg y un motor de 650cc. Lo que no nos parece tan normal es la mezcolanza de estilos, con cara de iQ por delante y cachas descaradas de C30 por detrás. Juzga con tus ojos visitando la galería.
¿Un primo eléctrico, japonés, y más pequeño para el Peugeot Bipper? ¿Y por qué no? El león francés ya tiene acceso al Mitsubishi i-MiEV, así que una posible versión Cargo no parece del todo descabellada. Asumiendo, al menos, que primero llegue a los concesionarios el modelo del fabricante nipón.
Este apaño rápido creado sobre la base del primer eléctrico de Mitsubishi ha sido presentado oficialmente en el Salón del Automóvil de Tokio, y aunque por el momento no tiene una ficha técnica todo lo completa que nos gustaría, con un maletero de 1,35 x 1,10 x 1,18 metros y dos asientos, podría convertirse en una interesante alternativa para empresas de mensajería y servicios de venta a domicilio, que sacarán lo mejor de sus 160 km de autonomía.
Por supuesto, queda por ver cómo puede impactar la carga en su rango útil; un "pequeño" detalle que merecerá especial atención en esta clase de modelos hasta que los puntos de carga sean parte del mobiliario urbano. Por ahora lo único que podemos ver con nuestros ojos son las fotografías, así que quédate con ellas.
¿En qué momento un constructor artesanal de réplicas del Lotus 7 decide que ya ha tenido bastante y se lanza a crear un coche de competición moderno para la calle? Esta larga pregunta se la podíamos hacer a Suzusho, que ha presentado en Tokio el Supasse-V, un deportivo con carrocería de fibra de vidrio (sobre un chasis tubular), y motor Mazda 2.3 turbo dando forma y potencia a sus sueños de convertirse en un fabricante merecedor de respeto.
El problema es que si bien las prestaciones acompañan (no hay cifras, pero con 850 kg y 264 CV te puedes imaginar), el estilo no es uno de sus fuertes.
Por fuera, el Supasse-V recupera ese mismo enmarque para las luces que ya hemos visto en un millón y medio de kit-cars, mientras que la parte trasera del vehículo (como el resto, a decir verdad) parece una mezcla en batidora de varios de los deportivos más representativos de los últimos años. Aún así, puede resultar una alternativa más económica para los conductores japoneses que coches mucho más caros (y refinados), como por ejemplo el Lotus Exige Stealth.
Cuando hablamos de japonesadas es inevitable mencionar a los savants de Mitsuoka, la económicamente forzada pasión por los kei-cars y las series especiales limitadas al territorio nacional, en ocasiones, con cifras de producción de visto y no visto. La última del Impreza WRX cae en el tercer saco.
Sin necesidad siquiera de fotos, el WRX STI Carbon comienza a llamar la atención sólo por su nombre, que hace referencia al techo de fibra de carbono incluido por Subaru como forma de ahorrar peso. Saliva y pensamientos lúbricos comienzan a acumularse a partes iguales cuando leemos que se ofrecerá con motorizaciones turbo de 296 y 305 CV (2.5/2.0 L), hasta que nuestras húmedas fantasías se desinflan súbitamente al llegar a la transmisión: una caja automática de cinco velocidades.
¿Cómo puede justificarse algo así? Pues suponemos que del mismo modo en que Subi ha preferido cambiar la tela del habitáculo por unas cuantas capas de ante, totalmente fuera de onda con el propósito del coche. Hay cosas que nunca comprenderemos.