Haz clic en la foto para saltar a la galeríaHay ocasiones en las que resulta imposible no encontrar belleza incluso en las situaciones más trágicas. La gran concentración que se celebra todos los años en Monterrey, California, nos dejó con esta tremenda imagen durante una de las vueltas de clásicos celebradas durante el evento. No contentos con dejar sus máquinas aparcadas en la hierba para deleite de los visitantes, algunos aventurados coleccionistas se dan cita sobre el asfalto en la
Monterey Historics para demostrar que sus bólidos siguen siendo mucho más que bellas esculturas metálicas. Y en ocasiones, pasa lo que pasa.
Durante una de las vueltas al circuito de Laguna Seca, David Love, un asiduo a este tipo de concentraciones, se quedó sin frenos justo cuando se aproximaba al temido sacacorchos del circuito californiano, perdiendo el control de su Ferrari 250 TR de 1958. Nuestro amigo Drew Phillips estaba precisamente allí, en el lugar adecuado y en el momento preciso. Todo sucedió en un abrir y cerrar de ojos, pero la ráfaga fotográfica fue más rápida que cualquier batir de párpados, y nos dejó este tremendo espectáculo compuesto por 31 instantáneas de esas que llegan al corazón. El accidente resulta además particularmente triste, dado que este era uno de los Testa Rossas mejor conservados y con mayor número de piezas originales de entre todos los expuestos.
Fotos copyright ©2009 Drew Phillips/Weblogs, Inc.[Artículo en
inglés]