
Cierta estación de servicio de Domitz, Alemania, recibió algo de publicidad gratuita esta semana en los tabloides nacionales, después de que una mujer entrara a comprar tabaco. Ya, gran noticia, estarás pensando. Lo que pasa, es que la señora o señorita, entró en cueros vivos, sin más ropa que sus tatuajes, un brazalete y un par de zapatos de tacón de aguja. Después de pedir varias cajas de cigarrillos con la mayor naturalidad del mundo, salió por la misma puerta por la que había entrado, se subió a un Ferrari F430 rojo y desapareció. Así, como suena.
Pero es que si la noticia se las trae, no lo es menos la actitud del dependiente, que se lo tomó con la mayor naturalidad del mundo. Al parecer, la mujer ya había entrado anteriormente en su establecimiento de tal guisa, y según sus propias palabras "es una señora muy agradable".
Costaría creer que no se trata de una leyenda urbana de no ser porque un cliente, tuvo tiempo de sorprender a la protagonista de la noticia cuando salía con su tabaco, y ahora las fotos están publicadas por toda la red.
Bild.de tiene las imágenes, aunque te recomendamos que no pinches sobre el enlace si estás en la oficina y tu jefe anda cerca.
[Vía
Reuters]
[Artículo en
inglés]