Y la demanda de vehículos pequeños en Estados Unidos no sólo está afectando a las tres grandes compañías de ese país; ahora también le está pasando la cuenta a Mercedes-Benz.El fabricante alemán se está viendo forzado a disminuir la producción de su planta de Alabama, lugar donde se ensamblan los SUVs de la Clases GL y ML, además del crossover de la Clase R. Las ventas de ese tipo de modelos de la marca cayeron a 5.090 unidades en junio, lo cual es 11,9% menos que en el mismo período de 2007. Con más de una década en Estados Unidos, esta es la primera vez que Mercedes reduce su producción debido a las condiciones económicas y de mercado. La medida afectará a más de 4.000 operarios que trabajan en la planta, además de a varios proveedores encargados de suministrar los componentes usados por los vehículos.
[Artículo en inglés]








