Vladimir Antonov, eterno pretendiente a Saab, en búsqueda y captura por fraude y malversación
Vladimir Antonov tiene problemas bastante más serios que la negativa del gobierno sueco a entrar como accionista de Saab. El banquero ruso, que lleva años tratando de hacerse de una forma u otra con el control del fabricante de Trollhattan, se encuentra en búsqueda y captura después de que el gobierno lituano haya emitido una orden de alcance europeo por malversación de fondos y fraude documental tras la nacionalización del banco Snoras, del que era el principal accionista. Las autoridades, preocupadas por la posible insolvencia de la entidad, tomaron la semana pasada el control de sus finanzas, descubriendo un agujero de 300 millones de euros que ha llevado a limitar la retirada de efectivo por parte de sus clientes. Al mismo tiempo, Letonia ha tomado el control de su filial Latvijas Krajbanka.Según las autoridades letonas, que están tratando de controlar como pueden un corralito financiero en toda regla, con miles de personas haciendo cola en los cajeros (solo para encontrarse con un límite de 70 euros diarios), Antonov y su socio lituano Raimondas Baranauskas habrían dejado allí un roto de 140 millones de euros.
Los investigadores creen que el dinero desaparecido habría sido utilizado por Antonov para financiar proyectos personales como la compra de Saab, que nunca terminó de llegar a buen puerto.
