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Actualización: Investigando un poco, parece que será fabricado en cantidades limitadas, con una previsión de ventas de cinco o seis unidades al año. La firma, por cierto, está afincada en Kleinandelfingen, no muy lejos de Zúrich, y sus responsables proceden del mundo de la competición.
Como muchas otras palabras procedentes del antiguo castellano, hidalgo es uno de esos nombres con mucha más historia de la que parece. Su etimología, evocadora de la baja nobleza, viene del antiguo
fijo d'algo o hijo de algo, y por ello, parece extrañamente adecuada su apropiación por el preparador suizo Helvetic Motor Company para designar a este su primer (¿?) coche, una versión retro-carrozada del
SLK 55 AMG.
Como si quisiera convertirse en el
Mistuoka suizo (es imposible no encontrar paralelos con el
Himiko), HMC ha querido conservar la majestuosa base técnica del roadster alemán y despojar al resto del vehículo de sus atributos. Sobre este velocísimo esqueleto de 5.5 V8 de 360 CV de potencia, los técnicos de HMC han ido componiendo poco a poco un nuevo coupé al estilo de los años 30 y 40, con evocaciones Bugatti claramente visibles en detalles como las aletas y la espina que cruza toda la luna trasera y el techo del vehículo, como si quisiera llevarnos a los tiempos de los Type 50, 57 y 73.