Proton puede que no sea una marca especialmente conocida en Europa. Intentó el desembarco europeo en los años 90 sin demasiado éxito y en la actualidad sólo en Reino Unido se comercializan los modelos malasios. Sin embargo las cosas están cambiando y la recuperación económica de la marca va en aumento.
Hasta hace poco no daba otra cosa que no fueran pérdidas y disgustos. Sin embargo, una buena administración y el lanzamiento de modelos coherentes con los mercados en los que se venden y a un precio justo han cambiado la situación. No sólo ha dado beneficios en el segundo semestre del año pasado, sino que además ha conseguido aumentar la demanda de manera muy significativa.
El último modelo en llegar, el Saga II, acaba de ponerse a la venta hace escasas tres semanas y ya hay 23.000 pedidos en firme, que se dejan notar en una lista de espera de entre 5 y 6 meses. Lo mismo ocurrió con los Satria Neo y los Persona. De seguir así, conseguirán el dinero necesario para invertir en el único punto que todavía queda algo descolgado frente a la competencia: la calidad. Diseño, fiabilidad y comportamiento ya son parte del espíritu de Proton.







