
Ya suponíamos que el nuevo mini-Rolls ayudaría a aumentar las ventas de la casa, pero Rolls-Royce afirma que espera
doblar su número de unidades hasta las 1.600 cuando arranque la producción de su modelo más pequeño en 2010. El diseño ya ha sido aprobado de acuerdo a lo dicho por el CEO de R-R, Ian Robertson. Como ya os contamos, el nuevo modelo será construido sobre
su propia plataforma, y contará con un motor V8, dejando (posiblemente) el V12 de Phantom como opción para los conductores que quieran más potencia. Teniendo en cuenta que el precio rondará los 200.000-300.000 euros, cuesta decir que será un "modelo de acceso", no digamos ya "barato".
Rolls ha necesitado unos cuantos años para
alcanzar las 3.000 unidades vendidas del Phantom, así que cuando Robertson dice que no pretenden competir con Mercedes o BMW, hemos de creerle. El nuevo volumen de producción será posible gracias a un segundo turno en la factoría que la empresa tiene en Goodwood. Pese a que el director ejecutivo de Rolls-Royce no ha querido dar detalles más o menos precisos sobre el modelo, ha avanzado que su estilo será inequívocamente Rolls. También ha dicho que el
Phantom Drophead Coupe que pudimos ver en Detroit está agotado hasta 2009.
[Artículo en
inglés]