Chrysler sigue desangrándose financieramente y sus automóviles registran malas ventas, así que el sentido común indicaba que la compañía trataría de afrontar la situación haciendo algunos recortes a su plantilla. El momento ha llegado, y Chrysler envió un memorando a sus trabajadores anunciando que 1.000 empleados cuello y corbata deberán dejar sus puestos de trabajo. David Elshoff, portavoz de la compañía, indicó que la reducción se hará mediante jubilaciones anticipadas y despidos incentivados, pero de no cumplir su meta, la compañía tomará medidas más drásticas.
Chrysler ha realizado el anuncio con la creencia de que la situación económica de Estados Unidos no mejorará pronto. Pero aunque la economía del país consiguera recuperarse a corto plazo, la actual gama de vehículos de la compañía no responde a las necesidades actuales del mercado. Mal panorama tiene por delante.
[Artículo en inglés]








