Si algo tiene el Monte es que todos años (o casi todos) la nieve esporádica, impredecible y "animal", toma en un momento u otro parte de la prueba. La experiencia en el rally del Principado es vital para saber qué neumáticos utilizar en cada momento, y ayer se demostró una vez más, cuando una nevada a medio tramo de una de las especiales condenó a los que hasta entonces dominaban la clasificación para dar un vuelco general.
Los favoritos sufrían de lo lindo con ruedas mixtas entre nieve y hielo, mientras algunos "genios" como el veteranísimo (ocho años fuera de carrera) François Delecour, que llevaba neumáticos con clavos para nieve extrema, y ascendía hasta la segunda plaza de la general tras conseguir un scrach.
Pero el que más partido sacaba a todo esto era el piloto de Peugeot, Bryan Bouffier, que se ponía primero al aprovecharse de sus neumáticos de lluvia extrema sin clavos en el primer tramo mojado, y lograba salvar las distancias con Delecour en la siguiente especial.