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La categoría de los "utilitarios" (por llamarles algo... hace unos años estos coches serían considerados compactos) deportivos está cada día más completita de novedades. En los años noventa pasamos un purgatorio sin casi nada que nos hiciera hervir la sangre, pero ahora tenemos una oferta realmente variada. Coches como el
Ibiza Cupra, el
Clio RS,
MiTo Quadrifoglio o el MINI Cooper S nos sirven para sonreír de curva en curva, con mucha potencia, un gasto comedido de combustible, y unas prestaciones dignas de nuestra aprobación como quemados del volante.
Fiat tenía en el primer Punto una versión sobrealimentada con auténtica mala leche, que nos recordaba al original Uno Turbo (¡Qué coche aquel! tenía hasta el escorpión de Abarth), pero el Punto II, con su variante HGT no convencía a nadie... El retorno de Abarth al Grande Punto con el Fiat Grande Punto Abarth, y su evolución hacia el producto que hoy te traemos, el
Abarth Punto Evo, ha sido todo un acierto en deportividad y carácter para devolver a los italianos al mapa de las altas prestaciones a bajo precio.
El Fiat Grande Punto Abarth era un coche que en su momento se presentaba con buenas prestaciones (155 CV) aunque tal vez algo corto ante la competencia (el kit de potenciación SS lo llevaba hasta los respetables 180 CV). Pero su set-up de suspensión era un poco "extraño", y se sentía rígido de muelle, falto de amortiguación... no muy conseguido de tacto de dirección. Pero el Abarth Punto Evo viene a cambiar todos estos parámetros, o al menos así lo prometían los chicos de la casa del escorpión.