Un alemán quema su BMW para protestar por el precio de la gasolina
Más que protesta parece un ataque de ira al estilo Un Día de Furia, solo que afortunadamente con un BMW convertido en carbonilla en lugar de con un chiflado pegando tiros por media ciudad. Resulta que un ciudadano de Baviera, hasta las reales narices del precio de la gasolina (1,55 euros en Alemania), decidió llevar este viernes su BMW Serie 3 del 95 al centro de convenciones de Frankfurt, hogar del famoso Salón del Automóvil. Y allí mismo, con una lata de su odiado combustible y un cabreo monumental, se despidió de su coche al estilo vikingo para mostrar su descontento.Para cuando llegaron los bomberos, el pobre BMW estaba entre seco y muy hecho. Ahora mismo las autoridades están pensando en cómo pueden poner a su dueño en el banquillo y por qué. Aparentemente, la quema del vehículo se vio acompañada de varias violaciones de las leyes medioambientales, que podrían acarrearle un máximo de cinco años de cárcel por el calentón.
[Artículo en inglés]
