Y no creas que hablamos sólo de los nuevos componentes, sino del armario completo. Dentro de los próximos tres años, guste o no guste a los fabricantes de partes, todas sus piezas (viejas o nuevas) deberán costar un 25% menos. Chrysler también ha decidido realizar cambios en su política de productos y organización para ahorrar como sea, compartiendo elementos entre más vehículos y reduciendo los carísimos retoques de última hora.
En una industria tan sumamente delicada como la de las empresas auxiliares, esta noticia podría caer como una auténtica bomba, pero el hecho es que Chrysler espera que sus proveedores en Estados Unidos bajen sus tarifas a los niveles de India, China y México, en sintonía con su decisión de migrar a dichos países parte de las labores técnicas de la compañía.
Si actualmente Chrysler tiene algunos de los interiores más pobres de la industria, solo podemos preguntarnos qué puede salir de tamaña decisión. Los pelos como escarpias tenemos ya.
[Artículo en inglés]











