
Estamos en tiempo de 'hacer la declaración', y Ford ha comunicado hoy sus cifras para el tercer trimestre del año. Como era de esperar, las pérdidas no han dejado de ser preocupantes, pero al menos parece que ha conseguido reducir temporalmente la hemorragia, registrando incluso beneficios en ciertas áreas clave. Frente a los escandalosos 5.200 millones de dólares (3.544 millones de euros) perdidos en el mismo trimestre de 2006, este año el fabricante 'solo' ha lanzado al abismo 380 millones (259 millones de euros), aumentando además sus ingresos de 37.100 millones de dólares a 41.100 millones. Otras buenas noticias las encontramos en la cifras de ventas globales, que han crecido 20.000 unidades (hasta un total de 1.487.000).
Sólo en Norteamérica, la sangría se redujo de 2.100 millones de dólares a 1.000 millones, una clarísima mejora que permite ver algo de luz al final del túnel. Igualmente espectacular es el despegue de Ford Europa, que ha pasado de perder 13 millones de dólares (8,8 millones de euros) en estas fechas, a ganar 293 millones (193 millones de euros).
Es importante el hecho de que en sus predicciones para el último trimestre, Ford espera finalizar el año con pérdidas mínimas, y eso si no consigue alcanzar la rentabilidad. La clave será la venta de Jaguar y Land Rover, que deberá ser cerrada antes de que termine 2007 para dar la buena nueva a sus accionistas. En cuanto a Volvo, Ford se ha comprometido a conservar la marca, y continuará esforzándose por mejorar su comportamiento en el mercado.
Sin duda, muy buenas noticias, especialmente después de leer las
dudas de Mulally sobre el futuro de su empresa.
[Artículo en
inglés]