Mientras que algunos conductores adoran el "olor a coche nuevo", otros están mucho más preocupados por el peligro de llenarse los pulmones de compuestos tóxicos. Y del mismo modo, así como las suspensiones de los vehículos están calibradas de maneras diferentes en Europa y en Corea, los olores también son "cocinados" de distinta forma en los laboratorios. De hecho, según leemos en What Car, lo último de los técnicos de Kia es envasar los componentes de los habitáculos de sus últimos modelos y enviarlos a Europa para que los profesionales del olfato puedan olisquearlos.No sabemos exactamente qué esencia concreta marca las distancias entre uno y otro mercado, pero hablando del C'eed, Kia ha "desarrollado olores para el interior del coche que eran agradables" a los consumidores europeos. Si durante las pruebas olfativas se detecta alguna clase de aroma desagradable, el material en cuestión es calentado para localizar la fuente del mismo y eliminarla de la ecuación. El resultado es un habitáculo que no solo parece europeo, sino que huele como tal.
[Artículo en inglés]



