A ver si se aclarande una vez. Aunque la colaboración entre Chrysler y Chery para desarrollar un modelo pequeño fue confirmada oficialmente el año pasado, los ejecutivos de ambas compañías no creen que su producto esté a la altura de lo que demandan los consumidores de Estados Unidos y Europa, por lo que habrá que esperar un poco más para verlo. Calidad y seguridad siguen siendo los dos grandes escollos, aunque Phil Murtaugh, jefe de Chrysler en China, dice que estos desafíos pueden salvarse con el tiempo necesario. El presidente de Chery, Yin Tongyao, también está convencido de que han de seguir trabajando para conseguir un producto final a la altura, y es que en sus propias palabras, Estados Unidos y Europa "son mercados muy maduros". Al menos, la idea básica la tienen clara.
Desde hace tiempo Chery se muere de ganas por entrar en el gran mercado estadounidense, pero al igual que Chrysler, se da cuenta de que cualquier cosa por debajo de los baremos actuales sólo servirá para cavar su propia tumba. Ambos fabricantes sólo tendrán una oportunidad, y si la pierden, Chery puede olvidarse de su aventura en EEUU, por no hablar del mazazo que sufriría la ya ruinosa reputación de Chrysler. Si por el contrario el nuevo supermini resulta un éxito, la estrella de cinco puntas podría encontrar en él una posible válvula de escape para sus problemas.
PD: ¿A nadie más le suena todo esto a que el modelo final no tendrá nada que ver con el Chery A1? Interesante. De ser así ya estaríamos hablando de dos modelos compartidos.
[Artículo en inglés]

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