Prueba: Fiat Bravo 1.6 M-Jet 120 Dynamic Dualogic (2/2)
Categorías: Fiat, Garaje, Compactos
Primera parte: Fiat Bravo, impresiones del interior, habitabilidad y equipamiento
EXCELENTE COMPAÑERO URBANO
Puede parecer raro este título para un modelo del tamaño del Bravo. Sin embargo, a lo largo de varios días circulando por el caótico Madrid me he sentido muy bien a los mandos del italiano. El cambio automático y la doble asistencia de la dirección son puntos claves para que los desplazamientos en cualquier tipo de circunstancia sea de lo más placentero.
El comportamiento general de Bravo es sano y predecible, siendo muy intuitivo. Es verdad que las blandas suspensiones no dan mucha confianza a ciertas velocidades, especialmente en curvas pronunciadas. A cambio en conducción tranquila resulta más cómodo y lo sería más, de no ser por el ruido de los neumáticos en carreteras que no tienen un asfaltado excelente. Me parece un automóvil apropiado para realizar una conducción turística, a cruceros relajados. Esto no quiere decir que en caso de aumentar el ritmo el Bravo resulte un peligro, sino que no se encuentra tan cómodo en una conducción muy dinámica. Para eso ya están los Sport (incompatible con este motor), con suspensiones más firmes, menor balanceo y mayor sensación de aplomo. Lo que no le perdonamos a estas alturas es la ausencia de control de estabilidad como parte del equipo de serie.


