Los fans de la firma creada por Colin Chapman saben que la relación entre
Toyota y
Lotus es tan larga como fructífera. La primera debe a los de Hethel numerosos proyectos de ingeniería, algunos tan importantes como la suspensión del mítico Supra; la segunda, utiliza desde hace años los motores de la japonesa en su reducido catálogo de deportivos. Por eso no nos extraña demasiado que, según Inside Line, Lotus haya pensado en el motor del
Lexus LFA para mover (proyectar, lanzar, arrojar, despedir, impeler) al resucitado
Esprit.
El rumor, que por cierto viene de lejos (EVO también lo publicó allá por 2009, entonces como "posibilidad", y
también pudimos oírlo nosotros...), señala que Lotus adoptaría el 10 pucheros de Toyota a fin de
competir en mejores condiciones con Ferrari, que es la gran ambición de
Dany Bahar. Anteriormente se barajó un motor BMW, pero se ve que ahora mismo la
bayerische no tiene nada al gusto de Lotus. En teoría, el nuevo Esprit obtendrá los mismos 560 CV de LFA de su bloque de 4,8 L, aunque versiones inferiores podrían ajustarse a 416 CV de potencia mediante el uso de un V8 también de origen Lexus. Que tampoco es moco de pavo.
Nosotros no pondríamos la mano en el fuego por esta información, pero desde luego y conociendo los antecedentes, nos suena de lo más creíble. ¿O será que confundimos razón con ilusión?