GM dijo en su día que no necesitaría ayudas fiscales para fabricar el Chevrolet Volt, pero hace poco supimos que le pidió al Congreso de Estados Unidos un descuento especial para híbridos eléctricos, a fin de mantener el precio del vehículo en los 30.000 dólares que se propuso inicialmente.
Ahora, definitivamente, General Motors ha dejado la vergüenza a un lado y quiere que el gobierno local de Detroit también reduzca la tasa impositiva para asegurar que el modelo híbrido sea producido en su ciudad. En vista de los 38.000 millones de dólares que perdió el año pasado, el recorte de plantilla, las huelgas de los sindicatos y en medio de un descalabro económico que favorece a los vehículos con bajo consumo de combustible, General Motors está haciendo todo lo posible por sacar el Volt adelante, y ojalá llegue rápido.
[Artículo en inglés]







