Los salones del automóvil no sólo presentan a prensa y público una excelente oportunidad para observar antes de su lanzamiento algunas de las novedades más esperadas de los próximos meses; también a los propios fabricantes, que no dudan en infiltrarse entre el resto de los visitantes para examinar a fondo sus rivales.
No es extraño encontrarte en una muestra internacional con señores armados con reglas de bolsillo y cámaras con objetivos poco habituales inspeccionando las holguras de las piezas y tirando fotos de los bajos del coche o del arco interno de las ruedas, pero por lo general son ingenieros sin más, no altos ejecutivos como el ínclito
Martin Winterkorn, que en
Frankfurt se desplazó al puesto de
Hyundai delante de todo el mundo para ver hasta dónde ha llegado el progreso de los coreanos con el nuevo
i30. Bastante lejos, a juzgar por sus palabras.
Aproximadamente en el minuto 1:45 del vídeo que te dejamos a continuación, el consejero delegado de Volkswagen mide los pilares, palpa el salpicadero, ajusta el volante del compacto, y para su sorpresa... no suena. Algo falla ahí, y no es que le falte nada al coche.
Bischoff, ¿dónde está Bischoff? ¡No hace ruidos raros! ¿Cómo han podido hacerlo? BMW No puede, nosotros no podemos... ¡no hace ruido!
Su acompañante trata de responder como puede a la pregunta del incrédulo Winterkorn:
Teníamos una solución, pero era demasiado cara...
O a Hyundai no le importó tanto el coste de ese componente en concreto, o ha encontrado un sistema más eficiente para que los ajustes del volante sean totalmente silenciosos. Y de paso, para sorprender al jefe de su mayor rival.