No sabemos cuántos clientes tiene Geiger Cars, pero suponemos que los suficientes para seguir horrorizando a propios y extraños con sus creaciones. El preparador alemán ha tomado el icono del consumismo más odiado por los ecologistas y lo ha transformado en un monumento a la obscenidad bautizado como HUMMER GT.
Empezamos por lo bueno: Geiger ha actualizado el motor 6.0 V8 del H2 con un sobrealimentador, además de cambiar la centralita e instalar un nuevo sistema de escape con tubos de acero, una serie de cambios que consigue subir su rendimiento a 556 caballos y 765 Nm.
La suspensión también ha sido "mejorada", bajando la altura del automóvil 100 mm y añadiendo barras de refuerzo. El añadido más obvio, sin embargo, lo encontramos en las ruedas. Olvidaros de las llantas de serie, el H2 de Geiger monta cuatro OVNIs cromados de 30 (¡treinta!) pulgadas de diámetro y 10 pulgadas de ancho en las cuatro esquinas, embutidos en neumáticos Pirelli Scorpion Zero 315/30R 30. Solo esta opción cuesta 28.000 euros, pero si te parece demasiado, la casa también ofrece llantas de 20, 22, 24, 26 y 28 pulgadas (¿te acuerdas de cuando 18 pulgadas ya se consideraba algo muy respetable?). Por supuesto, para frenar semejantes ruedas de cuadriga, Geiger Cars ha instalado un paquete de frenos con discos perforados de 15 pulgadas y pinzas de 8 pistones (delante) valorado en 10.000 euros.