Publicado el 15 de Jul del 2008 por Pedro Gomez Clasificado en: Etc.
Ha sido un fin de semana de locura para Apple, compañía que el viernes pasado lanzó la segunda generación del esperado iPhone. Dentro de los cientos de aplicaciones que están y estarán disponibles para el teléfono, hay una que puede puede resultar útil a los conductores con mala memoria. Se trata de G-Park, un software que saca ventaja de la funcionalidad GPS del iPhone 3G para que sepas dónde dejaste tu automóvil. ¡Ey! que a todos nos ha pasado. Llegamos a un centro comercial, aparcamos el coche y dos horas después no sabemos en qué plaza estaba. Eso sin contar con que te puedes confundir fácilmente si tienes un modelo popular. Con el G-Park lo único que hay que hacer es marcar la posición del automóvil al dejarlo, y luego la aplicación te guiará de vuelta.
Aunque los iPhones de primera generación no tienen GPS integrado, G-Park también puede ser usado con estos terminales sin problemas. Por el momento no se sabe el precio ni la fecha de lanzamiento.
Actualizada: Ya se encuentra en la AppStore por 0,79 euros. Gracias Pesk.
Ya te habíamos hablado un poco sobre las nuevas funciones que BMW pensaba implementar en su iDrive, pero hoy nos enteramos de que la firma muniquesa piensa eliminar los lectores ópticos del sistema de navegación.
A partir de 2009 los modelos de BMW podrán montar un GPS con un disco duro de 40 GB, de los cuales 8 GB estarán reservados a entretenimiento y 10 GB para tu listín personal (!). Las nuevas pantallas, además, serán de mayor resolución, con paneles LCD de 1280×480 píxeles.
Una vez que la cartografía se haya quedado vieja, los usuarios que deseen actualizar sus planos deberán pasarse por su concesionario habitual para instalar la última versión.
"Michael, estás yendo otra vez por el camino equivocado". "Michael, vas demasiado deprisa". "Michael, a continuación sigue todo recto 50 metros y gira a la derecha". Si pensabas que tener a KITT por compañero de viaje sería una pasada, lo mismo terminas de los nervios cuando ese amigo que nunca sale de casa te regale el nuevo GPS de Mio. El navegador en cuestión está decorado con varios diodos LED flanqueando la pantalla, incluye la voz en inglés de William Daniels (el KITT original) y cuando lo enciendes te recibe con un cálido y robotizado "Michael, a dónde quieres ir".
Estará disponible en Estados Unidos por 270 dólares (170 euros al cambio), Pontiac Trans Am no incluido.
Lo primero es lo primero: eso de mostrar las instrucciones de navegación en el retrovisor interior no tiene nada de nuevo. Desde hace años numerosos fabricantes ofrecen pantallas integradas para informar al conductor de cualquier dato relevante sin tener que despegar demasiado la vista de la carretera, pero meter el GPS completo dentro del espejo *y* conservando todas sus funciones, es algo un poco menos habitual.
El último invento de los japoneses de Takata no es un nuevo sensor 3D o un airbag de última tecnología, sino el volante inteligente de ahí arriba. El CSW, que es como se llama, ha sido diseñado para comunicarse con diversos sensores repartidos por el vehículo, de forma que puede mostrarte en su pantalla LCD toda la información relevante sobre la marcha, así como las instrucciones de ruta. Sí, cualquier automóvil moderno tiene mil y una alertas integradas de serie con las que avisarte cuando vas bajo de gasolina o necesitas cerrar las puertas, pero la gracia del CSW es que todo eso lo hace colaborando con un GPS Navigon 7100.
Viendo que el volante ha sido tomado directamente de un Chrysler 300C suponemos que es solo un prototipo, aunque hemos de preguntarnos si realmente mejora tanto la seguridad desviar la mirada al volante en lugar de al cuadro de instrumentos. La respuesta nos tememos que es un "no".
El Departamento de Transportes del Reino Unido (DfT) está tratando de evitar situaciones como la que ves reflejada en la foto de arriba arriba. En esa ocasión, una mujer se dirigía a un bautizo, pero terminó lanzándose a un río al seguir ciegamente las indicaciones del sistema de navegación de su automóvil. Incluso hizo caso omiso de una señal que indicaba que el camino no era apto para vehículos motorizados.
La DfT quiere que los fabricantes de sistemas de navegación GPS mejoren la información que entregan, además de sugerir rutas alternativas dependiendo del tipo de automóvil que se conduzca. Si bien las quejas de los conductores han influido en la decisión, la entidad también ha tomado en cuenta la creciente tasa de accidentes en los que se han visto envueltos los camioneros, que son desviados a caminos excesivamente angostos por sus navegadores. Los 2.000 accidentes anuales que se producen por esta circunstancia tienen un coste combinado de 10 millones de libras esterlinas (125 millones de euros/198 millones de dólares), a las que hay que sumar 5.000 horas en retrasos.
En consecuencia, la DfT entregará un sello de aprobación a los sistema de navegación para que los compradores tomen una decisión más informada. Dicha marca servirá para denotar la calidad de las indicaciones facilitadas, aunque posiblemente no haya mejor garantía que usar el sentido común.
Hace un tiempo te contamos que el menos en Japón, el Nissan GT-R sólo puede circular por las calles a una máxima de 180 km/h, limitación que se desactiva cuando el sistema de GPS del vehículo detecta que está entrando a un circuito de carreras local. Vía Motor Trend, nos enteramos de que la medida es más draconiana de los que parece, ya que la desactivación sólo funciona en ciertos circuitos de carreras pre-aprobados por Nissan y esta no es automática, sino que ha de ser seleccionada través de una serie de menús que aparecen en la pantalla del GT-R. Y si eso te parece un fastidio, más lo es el hecho de que dpués de sacarle provecho al GT-R, sus dueños deben ir al Centro de Alto Rendimiento de Nissan y realizar una revisión de seguridad que cuesta nada menos que 1.000 dólares (690 euros). La guinda es que si no haces la revisión, pierdes la garantía del vehículo. Sí, como para pegarse un tiro.
Otro rumor que circula por internet desde el pasado Tokyo Auto Salon, ha sido confirmado: no puedes usar ruedas alternativas en el GT-R. Supuestamente, un sensor montado en la válvula del neumático envía un código de error al panel de instrumentos. Además y aunque se pueden instalar escapes modificados, cualquier intento de meter mano en el sistema de emisiones causa que la unidad de control electrónico se comporte de manera errática.
Por lo que Nissan ha dicho, las limitaciones a la velocidad del GT-R vía GPS no funcionarán en Estados Unidos, pero no sabemos cuál será la política en otros países. Otra gran duda es si fuera de Japón se podrá modificar el GT-R.
Posiblemente recuerdes que hace ya bastante tiempo, General Motors anunció la próxima integración de un centro multimedia con una pantalla capaz de mostrar varios contenidos de forma simultanea. Pero no dividiendo su superficie visible, no, sino mediante un panel LCD cuyos contenidos varían dependiendo del ángulo desde el que es observado. De esta forma, el conductor podría consultar los datos del navegador GPS mientras que el acompañante disfruta de una película en DVD. Bueno, al grano. Delphi es la responsable de este sistema, y antes de que llegue a los catálogos de los distintos fabricantes de la industria, se llevó una unidad de demostración al CES para que los asistentes pudieran probarlo. ¿Y cómo se ve? te preguntarás. Bien, pues a juzgar por el vídeo que te dejamos a continuación, mucho mejor de lo que esperábamos.
Sí, exactamente como dice el título. Desde otro país, incluso. Sólo necesitas un teléfono móvil y el necesario contrato mensual. El nuevo sistema de control a distancia de Autopage, C3, no sólo te deja arrancar el motor desde cualquier parte del mundo, sino que te transforma en un auténtico Michael Knight. Gracias a varios módulos electrónicos y con la ayuda de un smartphone, puedes subir y bajar las ventanillas desde casa, desactivar el starter e incluso abrir el maletero.
Pero eso no es todo. Si el coche se mueve más de 8 metros sin tu permiso, Autopage te enviará un SMS para que estés al tanto. Entonces, tal vez quieras echar mano de su localizador GPS, que actualiza la posición del vehículo cada 5 minutos para que la policía pueda seguirle la pista. Aparte de lo dicho y por si fuera poco, C3 es capaz de seguir a tus hijos y avisarte con un mensaje de texto cada vez que sobrepasen el límite de velocidad. ¿Que llamas por teléfono y te dicen que están en casa de un amigo? Ciérrales las puertas, desactiva el motor de arranque y ya verás que cara ponen cuando llegues.
Por el momento desconocemos el precio que tendrá el sistema completo (un ojo de la cara, suponemos), pero en Estados Unidos, Autopage ofrecerá su servicio de cobertura por 150 y 250 dólares al año, dependiendo de si sólo lo quieres utilizar unas pocas veces o sin límite.
En ocasiones, te encuentras con la típica noticia que parece fruto de la mente de un periodista aburrido. Solo que no. Esta es la historia de un asesor informático, que depositó toda su confianza en la tecnología GPS y por poco le cuesta la vida tras meterse en las vías de un tren en Bedford Hills, Nueva York.
No podemos imaginarnos en qué momento uno puede pensar que semejante maniobra es algo aceptable, así que suponemos que el accidentado conductor siguió ciegamente las instrucciones de su GPS, y cuando escuchó eso de "ahora gire a la derecha", no se percató de que iba a terminar atascado en el peor de los sitios. Por fortuna, el hombre vio lo que se le venía encima (literalmente), y logró abandonar su coche de alquiler antes de ser embestido por la locomotora.
La buena noticia es que el accidente se saldó sin heridos, aunque los 500 pasajeros del tren le habrían arreglado el cuerpo gustosamente. No obstante, eso no significa que nuestro protagonista no vaya a experimentar otra clase de dolor, y es que dudamos que el seguro de la compañía se haga cargo del coche. O que quiera saber algo de los más de 70 metros de vía levantados.
Por el momento sólo se trata de un programa piloto con 10 vehículos... pero hay que hacer especial énfasis en eso de "por el momento". Transport of London, el organismo encargado de la red de metro, los autobuses y el transporte fluvial de Londres, ha sacado a concurso el desarrollo de un sistema de adaptación de velocidad inteligente, o ISA por sus siglas en inglés (de Intelligent Speed Adaption). ¿Y qué es eso? Pues ni más ni menos que un asistente de control de velocidad guiado por GPS.
El dispositivo funciona gracias a la localización del automóvil sobre el plano, cruzando sus coordenadas con una base de datos en la que figuran las velocidades máximas de cada vía. Del mismo modo en que el Nissan GT-R desbloquea el limitador cuando detecta que se encuentra en un circuito, el ISA hará todo lo contrario: el coche sabe cuándo se encuentra en una zona con un tope de 50 km/h, y se encarga de hacer lo posible para que la aguja no suba de ahí. Nada tan drástico como en Yo, Robot (arriba), pero...
Ya sabíamos que la centralita del Nissan GT-R es toda una obra de arte, pero esta noticia nos ha dejado con la boca abierta. Según nuestros amigos de GTChannel, el sistema informático del GT-R limita la velocidad del vehículo a 180/h en Japón, pero una vez que el GPS detecta que has llegado a un circuito local, automáticamente elimina el bloqueo para que puedas desfogarte a gusto. Un detalle tan simple como alucinante.
Lo malo, porque siempre tiene que haber algo malo, es que no parece que esta función vaya a llegar a Occidente. De entrada se sabe que aunque el límite de velocidad se ha subido a 250 km/h para Estados Unidos, no hay conexión con el GPS, así que quien quiera sacar el máximo provecho a la bestia de Nissan deberá reprogramar la unidad de control (suponemos que en Europa pasará lo mismo).
El fabricante ya ha comentado en varias ocasiones que se ha esforzado en proteger la centralita contra reprogramaciones no autorizadas, pero estamos seguros de que con el tiempo saldrá algo para subir el caballaje de su 3,8 biturbo. Sobre lo del GPS... bien, esperemos que lo ofrezca fuera de Japón aunque sea como opción.
Virtual Cable es el nombre de un prototipo de la empresa MVS que podría convertirse en el futuro de los navegadores GPS. El sistema, que funciona en conjunto con un navegador convencional, utiliza un láser que gracias a varios espejos y lentes sirve para desplegar un trazado tridimensional en el parabrisas del automóvil. De esta manera, el conductor solamente debe seguir el cable usando su visión periférica, sin necesidad de distraerse mirando una pequeña pantalla en la consola o siguiendo instrucciones de voz.
Los sistemas de control de crucero mediante radar están extendiéndose rápidamente por la industria, pero Nissan piensa mejorar lo visto con el desarrollo de uno que además se comunica con el navegador de a bordo para ajustar la velocidad del vehículo. Teóricamente, el sistema recibe la información de la ruta desde el GPS, se anticipa a las curvas, ajusta la velocidad en la entrada y acelera una vez completado el giro.
El Distance Control Assist, que es como se llama, también se asegurará de que los conductores estén al tanto de cualquier situación potencialmente peligrosa, empujando el pedal del acelerador contra tu pie. En caso de que el automóvil no perciba variación alguna, hará sonar una alarma y mostrará un mensaje para que pises el freno.
Como puedes ver, esta nueva niñera electrónica es otra forma más de eliminar al conductor de la ecuación, algo que no se puede decir que nos entusiasme. ¿No conseguirán embobarnos con tanta ayuda? Al final la gente terminará por dejar que sea el propio automóvil el que se controle a sí mismo, prestando menos atención a la carretera y aumentando la inseguridad. Claro, que lo mismo decían cuando se lanzaron los primeros controles de crucero.
No hace tanto tiempo, si querías orientarte en una carretera desconocida no te quedaba más remedio que parar un minuto, sacar el mapa de turno y repasarlo a dedo para saber dónde estabas. Hoy en día, con el precio de los navegadores personales por los suelos (no así los oficiales, que siguen costando un riñón), la cosa es tan sencilla como decirle al aparato que quieres ir del punto A al punto B y meter la de andar.
Tal vez pensando en esos tiempos de lápices y guías de papel, nuestros amigos de GrandJDM han echado la vista atrás para rescartar esta joyita que en su día ofreció Honda en 1981. Se trata de un sistema de navegación que funciona no con las señales de un satélite, sino con el movimiento de un giroscopio interno. Simplemente, sacabas un mapa de plástico del archivador con el que venía, lo introducías en la máquina, marcabas una equis en tu posición actual, y el sistema medía el desplazamiento del vehículo para decirte dónde te encontrabas en todo momento. Naturalmente no había forma de señalarle que querías ir a la pizzería más cercana, pero su ineficiencia forma parte de su encanto. El único problema es que semejante avance tecnológico costaba en su día la escalofriante cifra de 3.000 dólares (2.032 euros/338.653 pesetas al cambio).