Más que protesta parece un ataque de ira al estilo Un Día de Furia, solo que afortunadamente con un BMW convertido en carbonilla en lugar de con un chiflado pegando tiros por media ciudad. Resulta que un ciudadano de Baviera, hasta las reales narices del precio de la gasolina (1,55 euros en Alemania), decidió llevar este viernes su BMW Serie 3 del 95 al centro de convenciones de Frankfurt, hogar del famoso Salón del Automóvil. Y allí mismo, con una lata de su odiado combustible y un cabreo monumental, se despidió de su coche al estilo vikingo para mostrar su descontento.
Para cuando llegaron los bomberos, el pobre BMW estaba entre seco y muy hecho. Ahora mismo las autoridades están pensando en cómo pueden poner a su dueño en el banquillo y por qué. Aparentemente, la quema del vehículo se vio acompañada de varias violaciones de las leyes medioambientales, que podrían acarrearle un máximo de cinco años de cárcel por el calentón.
No es el primero que vemos en llamas, pero esperamos que sea el último. En el caso del 599 GTB Fiorano de la foto, este entró en combustión espontánea mientras esperaba en una luz roja. El vehículo no era conducido por su dueño, sino por Martin Bullen, empleado de Romans International, un garaje dedicado a superdeportivos ubicado Banstead, Reino Unido. Valorado en 250.000 libras esterlinas, el Ferrari fue declarado siniestro total, y fue el propio Bullen, que lleva trabajando 28 años en el garaje, quien debió informar a su jefe del incidente. Por suerte el dueño del vehículo fue comprensivo, y dijo que el 599 aún estaba cubierto por la garantía de fábrica. Esas son buenas noticias para Bullen, pero suponemos que los dueños de uno de estos exclusivos modelos italianos deben estar preguntándose si sus caros juguetes también son candidatos a incendiarse.
Bonito mes de talleres que llevamos. Los investigadores de la Administración Nacional de Seguridad de Tráfico en Carreteras de Estados Unidos están vigilando muy de cerca los Chrysler Pacifica de 2007 equipados con el motor 4,0 V6. El problema está en que dichos vehículos podrían incendiarse por culpa de un defecto de fábrica. Al parecer, una deficiencia en el sellado de un tubo del sistema hidráulico podría terminar en desastre. Chrysler ya ha recibido 166 solicitudes de reparación en garantía, y 25 quejas por incidentes en los que hubo algo más que olor a chamusquina. Además, la propia NHTSA ha recibido tres informes adicionales, indicando el riesgo de fuego en la parte delantera del vehículo.
Chrysler ya ha comunicado que es consciente del problema, por lo que prestará más atención a sus procesos de control de calidad. De todas formas, advierte a los propietarios que presten atención al nivel del fluido hidráulico y vigilen de cerca el ruido de la bomba. Si la NHTSA no aprecia cambio alguno, la llamada a revisión en Estados Unidos será inevitable.
Por el momento no parece que se haya anunciado campaña de revisión alguna en el resto de los países donde se comercializa este modelo.
Pensar en un R8 de 580 CV puede provocar fiebre a los rivales de Audi, pero lo único que ha subido de temperatura hasta ahora ha sido un prototipo, que se fue al cielo de los coches envuelto en llamas.
Cuando escribimos sobre el R8 de la foto, mencionamos que al parecer la causa era el software utilizado en las unidades de pruebas. Ahora el director de Quattro GmbH, Werner Frowein, ha revelado que en efecto se trataba de un vehículo en fase de desarrollo, pero también que el desastre se debió a un problema con los turbos de su motor V10, y no a un fallo de programación como pensábamos. Al parecer la configuración central del deportivo causó ciertos problemas de sobrecalentamiento, por lo que Werner Frowein ha decidido apostar por una versión atmosférica del motor, que debería entregar ligeramente por encima de los 500 CV.
Las fotos que os ofrecemos hoy, cortesía de Ti-Mike, forero de R8Talk, han sido tomadas en Lugano, Suiza, y nos dejan ver lo poco que quedó de un R8 después de que se incendiara de repente. Por fortuna, sus ocupantes pudieron escapar, y la única víctima del accidente fue el deportivo.
Esta clase de sucesos aparecen en las noticias de vez en cuando, pero esta ya es la segunda vez que pasa algo parecido con el modelo, dado que hace unos meses, un prototipo del RS8 pasó a mejor vida cuando daba unas vueltas en Nürburgring. Al parecer, la causa de la desgracia de arriba habría sido un software anticuado, solo empleado en algunas unidades de pruebas. En teoría todos los R8 comerciales están a salvo, de modo que si tienes uno, puedes dormir tranquilo.
La marca del óvalo azul llamó a revisión a 500.000 unidades de la Escape debido al reporte de 50 usuarios sobre motores incendiados. Según la compañía, el fuego fue causado por unidades ABS mal instaladas en modelos que van del año 2001 a 2004, no registrándose hasta el momento accidentes o heridos. La falta o la mala instalación de sellos podría causar que agua u otros líquidos llegaran al cableado, produciendo un cortocircuito y posiblemente fuego.
Los distribuidores Ford inspeccionarán los SUVs llamados a revisión y reemplazarán los módulos ABS afectados. El llamado afecta a 488.480 unidades en Estados Unidos y a cerca de 75.000 unidades en Europa, Canadá y México. Los Hybrid Escapes no están incluidos en la campaña de revisión.
Definitivamente hemos visto al RS8 con mejor cara. El de la foto estaba haciendo unas pruebas a alta velocidad en Nürburgring cuando de repente se convirtió en cenizas antes de que los bomberos pudieran desenrollar las mangueras. El conductor, por suerte, pudo salir por patas indemne, pero su precioso deportivo quedó carbonizado y tan solo reconocible por los registros dentales el número de bastidor. Obviamente este desgraciado incidente es uno de los motivos por los que los fabricantes se encargan de probar bien a fondo sus automóviles antes de ponerlos a la venta.
Desconocemos los detalles que hay detrás de las fotos tomadas por Hans Lehmann, pero no hace falta decir que los fans del R8 las sentirán como una puñalada en el corazón. El RS8 es la versión de altas prestaciones del ya de por sí rápido R8, y según los rumores, debería llevar un V10 central-trasero de 600 caballos cuando llegue a los concesionarios, después de que Audi solucione los problemillas superficiales con los que se pueda encontrar durante su desarrollo (como la combustión espontánea, por ejemplo). Teniendo en cuenta que el Gallardo Superleggera tiene 530 caballos, la cosa se va a poner bastante "caliente" dentro de VAG. Ya, que tenemos la gracia en los pies. Lo sabemos.
Pincha sobre la foto de arriba para olvidarte de nuestras tonterías y contemplar el drama con tus propios ojos.
Este vídeo de una pickup Ford Super Duty 2008 imitando al dragón de San Jorge apareció en los foros de forddoctorsdts.com, abiertos a los mecánicos especializados en motores diésel de Ford. Poco a poco fue extendiéndose por internet, y así es como llega ahora a la portada de Autoblog. Realmente no se sabe nada sobre el origen del vídeo, quién lo subió a YouTube o si la camioneta inmortalizada es una de las tres mencionadas por Ford en su campaña de revisión, como tampoco podemos saber si la espectacular secuencia se debe a unos inyectores con filtraciones o a un turbo en mal estado, los dos motivos causantes del último dolor de cabeza del óvalo azul en Estados unidos. Lo que está claro es que sube bastante los bemoles eso de ver a una pickup lanzando llamas en punto muerto, no hablemos ya cuando se revoluciona un poco.
Por lo que se comenta en forddoctorsdts.com, la causa de este extraño "fenómeno" sería bastante sencilla.
Ford ha informado a sus distribuidores que congelen la venta de algunas de las camionetas F-Series Super Duty 2008 versión diésel, debido a reportes de llamas saliendo de los tubos de escape. ¡Auch!.
Por suerte sólo 8.400 unidades de las 29.000 unidades entregadas a los concesionarios han sido vendidas y sólo tres dueños de la camioneta han reportado problemas, pero ninguno ha salido lastimado. Ford dice que en dos de los casos el problema se debe a inyectores con fugas y en otro debido a un turbo con roturas. En ambos casos el combustible se encendió al llegar al filtro de partículas diésel, cerca del escape.
De acuerdo a Dan Jarvis, portavoz de Ford, aparentemente el problema se solucionaría con una corrección al módulo de control, el cual "apagaría el motor" cuando temperaturas extremas sean detectadas en el filtro de partículas diésel de la camioneta.