Las malas ventas que se están registrando tanto en el mercado español como en otros muy importantes como Francia e Italia, están provocando que haya mucho stock en las campas y por tanto, se deba producir menos. Esta situación está perjudicando las líneas de montaje instaladas en España, que tienen que fabricar a ritmos menores.
En concreto durante el pasado mes de febrero se fabricaron en España 214.054 unidades, lo que representa un descenso del 4,6% en relación al mismo periodo del año anterior. Si centramos la atención exclusivamente en los turismos, se comprueba que son los que más han sufrido la recesión, con una caída del 4,74% y un total de 166.957 unidades, y 288.725 unidades si sumamos también las que se ensamblaron en enero (lo que indica una caída del 11,4%).
De momento la exportación es la que salvando en cierto modo la producción española y ya más del 85% se destina a otros países.