
A pesar de que el pensamiento general en la UE es que donde esté un diésel que se quiten los híbridos, el fabricante chino BYD (sí, el del F1) quiere probar suerte en el mercado europeo. Su F6 DM, ya mostrado en Detroit y Ginebra, emplea un grupo de baterías férricas de desarrollo propio para ayudar al motor de explosión, y encima es de tipo "enchufable" (puede recargarse con un simple cable). En modo eléctrico, es capaz de recorrer 100 km antes de beber una sola gota de gasolina.



