La historia de Daimler Motor Company es muy interesante y está llena de giros, pero la parte que nos interesa hoy comienza en 1960, cuando Jaguar adquirió los derechos sobre el nombre Daimler. Desde entonces, la compañía ha usado la marca en sus modelos de tope de línea alrededor del mundo con excepción de los Estados Unidos. El último modelo Daimler fue el Super Eight, introducido en 2005 (en la foto).
Pero estamos en 2007 y DaimlerChrysler ya no quiere seguir siendo asociada con la compañía estadounidense. El problema es que Ford es ahora la dueña de los derechos del nombre Daimler, los cuales adquirió cuando compró Jaguar en 1989. Según cuenta AutomotiveNews, ambas compañías están tratando de llegar a un acuerdo que les permita tanto a DaimlerChrysler como a Ford usar el nombre Daimler. Aún no se sabe cuánto dinero hay en juego, ni las restricciones del acuerdo, pero según AutomotiveNews la suma fue acordada antes de que Cerberus se decidiera a comprar Chrysler.
3 de agosto de 2007. Hoy es el día en que Cerberus Capital Management LP se hace con el 80,1% de las acciones de Chrysler, dejando a DaimlerChrysler el 19,9% restante. La fusión que tuvo lugar en 1998 ha finalizado oficialmente, y Chrysler es ahora una empresa de propiedad privada con todo el futuro del mundo por delante. Mucho se ha escrito sobre las dificultades de Cerberus para finalizar la operación y devolver el lustre a Chrysler, pero finalmente pudo hacerse con los 12.000 millones de dólares que necesitaba. De ellos, unos 10.000 pertenecen a bancos privados, 500 millones han sido puestos por la propia Cerberus, y 1.500 son cosa de la propia DaimlerChrysler. Esta suma muestra que los alemanes todavía tienen interés en que el Grupo Chrysler salga adelante, y es que sus acuerdos de colaboración siguen adelante. Hablando de DaimlerChrysler, ahora que se ha separado de su mitad americana deberá ser rebautizada el 4 de octubre durante la reunión de accionistas. Mientras tanto, Chrysler ya está preparando una gran fiesta para celebrar su independencia, que tendrá lugar el 6 de agosto en Auburn Hills, donde está su cuartel general
Con la venta de Chrysler casi finalizada, la gente de Stuttgart está buscando un nuevo nombre que represente a la parte alemana de la compañía antiguamente conocida como DaimlerChrysler. Los ejecutivos de Mercedes desearían llamarla Daimler AG, pero también hay voces que se inclinan por DaimlerBenz, para reflejar los nombres de los dos fundadores originales del fabricante, Gottlieb Daimler y Carl Benz. Por su parte, Dieter Zetsche, director ejectivo de DaimlerChrysler, ha propuesto cambiar el nombre de todas las plantas de Daimler a Mercedes. Decidan lo que decidan, lo sabremos el 4 de octubre tras la reunión de accionistas que se celebrará en Berlín.
El euro ha alcanzado un valor muy alto en relación al debilitado dólar y en parte a eso se deberían los rumores de que Cerberus está teniendo dificultades para pagar por la compra de Chrysler.
Según el acuerdo, Cerberus le pagará a DaimlerChrysler 7.400 millones de dólares por el 80,1% del Grupo Chrysler, para lo cual la firma de inversiones está tratando de reunir préstamos por valor de 20.000 millones de dólares. Con las tasas de los intereses en alza, Cerberus quiere obtener el dinero pronto y en condiciones que le sean lo más convenientes posible. A pesar de los rumores, de la baja calificación crediticia de Chrysler y de un pronóstico a dos años que asegura que Chrysler seguirá dando números rojos, John Snow, director de Cerberus, ha señalado que el trato se cerrará tal y como estaba presupuestado durante este trimestre.
En la historia de los grandes negocios, pocas adquisiciones se pueden comparar con la "unión de iguales" de 36.000 millones de dólares que Daimler cerró en 1998. Cuando se disipó la polvareda, las acciones de DaimlerChrysler estaban a niveles estratosféricos, y los ejecutivos alemanes fueron llamados poco menos que héroes. Solo nueve años después, los chicos de Stuttgart tenían tantas ganas de quitarse a sus socios americanos, que pagaron a Cerberus 673 millones de dólares para que se los llevara. Sí, efectivamente, las primeras noticias hablaban de que Cerberus tendría que pagar 7.400 millones de dólares por los derechos sobre la estrella de cinco puntas, pero la mayor parte de ese dinero fue a parar a Chrysler, que será propiedad de sus nuevos amos en julio. En total Daimler recibió un cheque por valor de 1.300 millones, de los que hay que descontar créditos para Chrysler y las pérdidas actuales. Vamos, que que las cuentas son muy distintas de lo que se dijo.
DaimlerChrysler dio inicio este 9 de mayo pasado a la construcción de la nueva planta que la empresa tendrá en Pune, India. Se espera que de la línea de ensamblaje salgan 5.000 unidades al año, cuando esta empiece a funcionar a principio de 2009. Los modelos producidos serán el Mercedes-Benz Clase S, Clase E y Clase C, todos los cuales serán comercializados en el mercado local. En 2006, DaimlerChrysler India vendió 2.121 vehículos.
La nueva planta significó para DaimlerChrysler una inversión del orden de los 67 millones de dólares (49,2 millones de euros) y dará trabajo a 350 personas.
Frank Stronach, fundador y presidente del consejo de Magna International, ha reconocido que su compañía está dispuesta a tomar las riendas de Chrysler y que tiene el dinero para ello. Magna ha formado equipo con Onex Corporation a fin de adquirir la mitad americana de DaimlerChrysler, algo para lo que ha dispuesto 2.000 millones de dólares de sus arcas. Stronach no tiene intención de solicitar un préstamo para la compra, y se cree que ha ofrecido hasta 4.500 millones de dólares por Chrysler. Magna y Onex también están considerando asociarse con otras compañías, posiblemente para mejorar su oferta sin necesidad de acudir a los bancos.
Poco más podemos decir, salvo que el jefe de Magna ya ha dicho que si llega a hacerse con Chrysler, los despidos serán inevitables.
DaimlerChrysler revivió la marca de superlujo Maybach hace años, pero esta apuesta no ha traído los dividendos que la empresa esperaba. En la industria, todos parecen estar de acuerdo en que la marca necesitará de nuevos modelos que complementen a las limusinas 57 y 62, si es que desean tener algún futuro. La pregunta es entonces, qué nuevos modelos tienen posibilidades.
Ya se han oído rumores de versiones convertibles de ambas berlinas, las cuales tomarían como inspiración al concepto Ocean Drive de Mercedes. Otros sugieren que podría fabricarse un superSUV basado en la Clase GL de Mercedes-Benz, en cuyo caso el lujo sería llevado al máximo, lo que significaría que el destino del vehículo serían las dunas de los Emiratos Árabes, las colinas de Hollywood o las laderas de Aspen.
WLNS, una cadena de televisión en Michigan, Estados Unidos, reporta en su sitio web que analistas dicen que Magna International lleva la delantera en la compra del Grupo Chrysler. Magna es un proveedor de componentes de Chrysler y otras compañías automotrices, y desde hace poco está siendo asesorado por Onex, una financiera canadiense, en su oferta por el fabricante de automóviles.
Las únicas empresas que quedan en lid son grupos de inversionistas privados, tales como Cerberus Capital Management y Blackstone Group. Tanto los sindicatos estadounidenses como canadienses se han opuesto a la idea de que un grupo especializado en inversiones compre Chrysler y han señalado que en caso de no poder hacerse con la firma, prefieren quedar en manos de Magna. Los sindicatos controlan casi la mitad de los votos del comité asesor de DaimlerChrysler, lo cual le da buenas posibilidades a Magna. Definitivamente, Chrysler parece haber ignorado la propuesta de Kirk Kerkorian. DaimlerChrysler ha dicho que espera reducir el número candidatos a fines de mes, pero hasta el momento no ha habido un anuncio.
Cerberus Capital es uno de los principales nombres que suenan en todo el asunto de la venta del fabricante de componentes Delphi, como ya sabéis, en bancarrota y con un futuro bastante turbio por delante. Recientemente, además, la compañía de inversiones ha aparecido en la lista de interesadas en la mitad americana de DaimlerChrysler.
Durante el pasado año, Cerberus ha estado intentando hacerse con una participación importante en Delphi, pero ayer, desistió súbitamente. ¿La razón? No está del todo claro todavía, pero según los analistas financieros su interés por el Grupo Chrysler podría ser mucho mayor.
Esta decisión no significa que Cerberus ya no esté tan interesada como antes en la industria del motor, simplemente que tiene sus manos ocupadas con demasiadas cosas al mismo tiempo, y ha preferido centrarse en una única compañía para asegurar el éxito de su próxima maniobra.
Por supuesto, General Motors (y los empleados de Delphi) no parece que vayan a quedar entusiasmados con la noticia, dado que la venta del fabricante es vital para el plan de recuperación de GM. Por otro lado, la espantada de Cerberus en el caso Delphi puede que haya estado parcialmente motivada por la ruptura de las negociaciones con los representantes de los trabajadores, que serán necesarias en caso de que Cerberus quiera llevar a buen puerto la compra de Chrysler.
Mientras los potenciales compradores del Grupo Chrysler examinan detenidamente la presa, DaimlerChrysler aún trabaja para mantener la marca en la mejor forma posible para su futuro dueño y es así como anunció que Dodge volverá a Japón luego de 5 años de ausencia. Se anunció que cuatro modelos serán comercializados en el mercado nipón a través de su subsidiaria local, DaimlerChrysler Japan Co: Caliber, Avenger, Charger y Nitro.
Desde 2002, cuando Dodge envió el último Viper a las islas, importadores independientes se han encargado de mantener la presencia del Grupo Chrysler. Aún cuando menos de 1.000 unidades de la marca fueron vendidos durante el primer trimestre de 2007, el presidente del Grupo Chrysler en Japón, Hans Tempel, declaró que "No importa cuales sean las ventas de Chrysler, seguiremos haciendo de nuestro negocio algo rentable en Japón".
Las introducción de las versiones diésel de modelos de Jeep y Dodge también estaría siendo considerada, aunque se desconocen los objetivos de ventas.
¿Está DaimlerChrysler ignorando la oferta de Kirk Kerkorian? Según se dice, la compañía estaría enviando a uno de sus ejecutivos más importantes a reunirse en Nueva York con algunos de los potenciales compradores, pero Kerkorian y su compañía Tracinda Corp, no estarían en la lista.
The Wall Street Journal señala que Rudiger Grube, ejecutivo de DaimlerChrysler, visitará a Blackstone Group, Centerbridge Capital Partners LP y a Cerberus Capital Management LP, además de los canadienses de Magna International Inc y de la compañía de inversiones Ripplewood Holdings Inc.
Kerkorian podría estar fuera de la lista debido a que su oferta es mucho menor que las otras. Además se uniría el hecho de que la misma está unida a una serie de condicionantes, como por ejemplo que DaimlerChrysler debe responsabilizarse por las pensiones y los gastos sanitarios de sus empleados. También no es menor el hecho de que los sindicatos no están de acuerdo con la propuesta. Aún con todo eso, The Wall Street Journal dice que DaimlerChrysler no discriminará a Tracinda si mejora su oferta actual.
Tracinda, la compañía propiedad del multimillonario Kirk Kerkorian, envió dos cartas ayer, una al jefe máximo de DaimlerChrysler, Dieter Zetsche y otra al consejo supervisor de la empresa, en donde detalla la oferta de 4.500 millones de dólares en dinero constante y sonante por la compra del Grupo Chrysler. Kerkorian, que ha sido accionista mayoritario de Chrysler por más de 10 años, trató de comprar la compañía en 1995 con Lee Iaccoca, pero no tuvo éxito.
La carta al consejo dice que la oferta no necesita ser financiada, pues el dinero ya está disponible. Además proponen hacerse cargo de las negociaciones con los sindicatos y de llegar a arreglos con DCX respecto a pago de pensiones y costos médicos. Para mostrar la seriedad de su propuesta, Tracinda ofrece 100 millones de dólares por el derecho exclusivo a negociar y a "llevar a cabo las diligencias necesarias por 60 días". Además si Tracinda decide no seguir con la compra, DCX puede quedarse con 25 millones de dólares. En lo que podría ser un intento por ganarse el favor de los sindicatos y de los ejecutivos con más trayectoria, la empresa les ofrece "la oportunidad de participar con Tracinda como socios igualitarios en la transacción". Aunque es imposible saber qué significará realmente eso último de concretarse la venta, al menos obliga a otros interesados a pronunciarse con respecto.
En febrero, Reuters informó de que Chrysler estaba preparando un borrador de posibles compradores, y ahora, nos enteramos de que Dieter Zetsche, presidente de DaimlerChrysler, ha admitido durante su intervención en la junta general de accionistas que están trabajando en la venta del Grupo Chrysler.
Zetsche no que querido nombrar los nombres de las compañías interesadas, pero en la lista supuestamente aparecerían los grupos de inversiones Blackstone Group, Centerbridge Capital Partners y Cerberus Capital Management. Magna International, fabricante de componentes canadiense que surte a DaimlerChrysler, Ford, Volkswagen y BMW entre otras, también se sabe que vigila a Chrysler desde hace un tiempo. Aunque todas las opciones están sobre la mesa, la operación no será una venta instantánea; DaimlerChrysler quiere 8.000 millones de dólares por Chrysler (poco de todas formas frente a los 36.000 millones que costó su compra) así como un plan que garantice una rentabilidad sostenible, tenga en cuenta a los empleados y haga de Chrysler una empresa competitiva. Con estas demandas y varias negociaciones laborales importantes con los sindicatos en el horizonte, parece que el proceso llevará su tiempo.
A pesar de que Zetsche espera una mejora "significativa" en la rentabilidad de Chrysler durante los próximos dos años, y de que tendrá 20 nuevos vehículos de aquí a 2009, después de las pérdidas de 1.5000 millones de dólares registradas el año pasado y una reducción del 3,2% en su cuota de mercado desde su "fusión" en 1998, los accionistas han dicho basta. DaimlerChrysler espera tener seleccionado un comprador para cuando acabe el mes de abril.
Ayer por la noche, fuentes relacionadas con las conversaciones que se están manteniendo en DaimlerChrysler sobre la venta de su nada rentable mitad americana, dejaron escapar que las compañías interesadas en tomar el control del Grupo Chrysler se han reducido a tres.
Cerberus Capital Management, una firma de inversiones de Nueva York, es uno de los nombres que suenan con fuerza, y recientemente se ha establecido en Estados Unidos como un grupo importante tras comprar el 51% de GMAC, adquirir los activos de Tower Automotive y dejar caer su sobra sobre Delphi. Añadir al Grupo Chrysler a su creciente número de propiedades le proporcionaría incluso más influencia de la que ya tiene en la industria.
El segundo nombre en liza es Blackstone Group, dirigido por Stephen Schwarzman, recientemente llamado "Rey de Wall Street" por la revista Fortune. Con más de 100 compañías bajo su paraguas y el apoyo de Tom LaSorda, CEO de Chrysler, la firma tan solo pretende supervisar la mesa directiva antes que empezar a echar a la gente de sus asientos en caso de efectuarse una compra.
Finalizando la lista encontramos a Magna, hasta ahora la candidata menos probable, dado que las deudas y obligaciones de Chrysler sobrepasan con mucho lo que la compañía canadiense podría asimilar.
Aunque por el momento no se ha producido ninguna puja formal, Detroit News ha sabido que las conversaciones con uno de estos pretendientes comenzarán más pronto que tarde, posiblemente la semana que viene.