
Una novedad europea (que no mundial) es el Dacia Sandero, un modelo con el que los rumanos pretenden entrar en territorio desconocido. Y viendo el tremendo éxito que ya tiene el Logan, nada nos hace pensar que no pueda triunfar.
En Dacia se han dado cuenta de que no es lo mismo vender un Logan a una familia sin ganas de rascarse el bolsillo que colocar un hatchback, cuyos compradores por lo general suelen ser más jóvenes y demandan más diseño. Bien, Dacia ha respondido.



