En abril pasado Kirk Kerkorian dijo querer comprar
20 millones de acciones más de Ford Motor Co. a través de su firma de inversiones Tracinda, para así poder completar 120 millones de unidades y un 5,6% de la compañía de Dearborn. Luego de presentar una oferta de 8,50 dólares por acción, Ford le dio la posibilidad de comprar un máximo de
mil millones de acciones. Finalmente Kerkorian aprovechó la oferta y si bien no compró tantas, adquirió más del doble de lo que tenía pensado, llegando 140,8 millones de acciones, equivalentes a un 6,49% de participación en la compañía del óvalo azul. Hasta el momento el millonario ha invertido mil millones de dólares en FoMoCo y ha dejado claro que apoya los esfuerzos por reflotar al alicaído fabricante.
En un futuro Kerkorian podría invertir más dinero en Ford para tratar de salvar sus operaciones en Estados Unidos, pero por el momento parece que prefiere sugerir estrategias que lleven la contabilidad de la compañía a tener números azules. Eso transformaría al millonario en un "inversor activista", un título que Kerkorian ya ha tenido anteriormente en Chrysler y GM.
Alan Mulally, jefe máximo de Ford, el director ejecutivo Bill Ford, y Kerkorian, se reunieron hace unos días para hablar del plan de reestructuración de la compañía. Actualmente Kerkorian tiene un porcentaje de la empresa aún mayor que el de la propia familia Ford, que ostenta sólo un 3%, y si bien algunos podrían asustarse con esta ampliación, lo cierto es que no hay nada que temer, ya que las acciones de la familia son de una clase especial que le garantiza un 40% del poder de voto.
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inglés]