Aunque algo tarde, lo cierto es que China por fin ha comenzado a preocuparse por la alta contaminación que hay en algunas de sus grandes ciudades, tomando medidas efectivas que permitirán rebajar las emisiones en un 45%, limpiando la ciudad.
En la actualidad Pekín cuenta con más de 3,26 millones de vehículos registrados, lo que además de provocar atascos de larga duración, ha convertido a la ciudad en una de las más contaminadas del planeta. Por ello, a partir de Julio comenzará una nueva ley de circulación en la que sólo podrán moverse los vehículos en días alternativos según la terminación de su matricula.
El sistema es similar al empleado en Atenas, Grecia, y permite que muchos vehículos queden inmovilizados. De momento no son muchas las familias que cuentan con dos vehículos en sus hogares, lo que reduce la posibilidad de buscar placas con terminaciones diferentes para poder usar el vehículo a diario.








