
Al igual que sus competidores, Ferrari usa avanzada tecnología aerodinámica para mantener a sus automóviles pegados al suelo, pero ¿qué pasaría si usaran esa tecnología a la inversa para crear un avión? Quizás el resultado sería muy similar al Piaggio P180 Avanti II.
Más allá de los lazos que unen a las industrias automotriz y aeronáutica, evidentes en los automóviles de la Fórmula 1, la relación entre Piaggio Aero y Ferrari es más profunda. Piaggio es uno de los patrocinadores de la escudería de Maranello y además es dirigida por el hijo de Enzo, Piero Ferrari. El avión de la foto es empleado por Ferrari para transportar a sus ejecutivos y pilotos estrella por toda Europa y el mundo, dado que obviamente necesitan estar en continuo movimiento para presentar nuevos modelos, ganar grandes premios y cortar cintas en actos inaugurales aquí y allá. En lugar de turbinas como otros jets privados, el Avanti II usa unas turbohélices inversas montadas en la parte trasera del avión, que le permiten usar un 30% menos de combustible y conseguir una velocidad máxima de 724 km/h. Además de eso, este cavallino aéreo es capaz de alcanzar una altura máxima de 41.000 (12.500 metros) y tiene una autonomía de vuelo de 2.900 km.
[Artículo en inglés]








