
Haz click en la imagen para ver al GT-R de frente
No podemos decir que al nuevo GT-R le falte potencia y agarre, así que destruir su diseño con un alerón digno de un Boeing es algo con lo que no podemos estar de acuerdo. Después de todo, en su versión de producción el modelo fue capaz de dar una vuelta al anillo de Nürburgring en 7:38 segundos sin ayudas adicionales de ningún tipo. Pero quien sabe, quizás el japonés culpable de la modificación de arriba se está preparando para competir en alguna carrera, algo que para nosotros sería la única justificación válida.
[Artículo en inglés]




