Nos gustaría explicar de forma científica el proceso que está detrás de la magia de este vídeo, pero la verdad es que a veces no prestamos atención en clase por estar dibujando automóviles en las esquinas del cuaderno. Lo que suponemos es que todo es obra de la dilatación y contracción del metal. El proceso que muestra el vídeo es bastante simple y se basa en calentar una abolladura en la carrocería para luego enfriarla rápidamente. Primero pídele prestado el secador de pelo a tu mujer y calienta con este la abolladura por entre 30 a 60 segundos. Luego y rápidamente, rocía la misma zona con un spray de aire comprimido (en el vídeo usan CO2) por alrededor de 10 segundos (la lata debe usarse en posición invertida). Ahora debes esperar a que la abolladura salte hacia afuera y se vaya el hielo, limpiando posteriormente la zona. ¿Fácil no?. Al parecer el proceso no causa daño a la pintura, al menos no más daño que el ya causado por el golpe.
[Artículo en inglés]



