

Lo cierto es que por la mañana, habíamos leído la predicción del tiempo, y la cosa pintaba "soleada con 12-13 grados", pero al llegar al precioso pueblo vasco nos encontramos niebla, frío, y humedades por todo el suelo, con un asfalto tremendamente deslizante.
Allí teníamos un "chiringuito" importante montado. El coche de carreras, el presidente de la federación, el jefe de Epic Racing, y sobre todo, Txus Jaio, el ex-campeón de España de rallyes, que estaba allí para mostrarle a un grupo de pilotos interesados en inscribirse en la copa para 2012 cómo iba el coche de bien.
Como fuimos de los primeros en llegar, rápidamente empezamos a charlar con Ángel y con Txus, que directamente nos invitaron a disfrutar del Punto Evo en el tramo mientras calentaba frenos, neumáticos, y veían cómo estaba el asfalto.
Montado con Txus no hicieron falta ni dos minutos para ver que el coche es un coche de carreras más serio de lo que las modificaciones puedan decir. Lo primero que llama la atención, y así nos lo dijo Jaio, es el poder de frenada del coche. Respecto al de serie sólo cambian las pastillas por unas "de carreras", pero es increíble cómo se pueden apurar frenadas con confianza absoluta y ver que el coche responde sin quejarse. Y eso una pasada tras otra, sin recalentamientos.
Eliminado el ABS y el ESP, tampoco está el TTC para hacer las veces de diferencial autoblocante, pero con Jaio al volante no hace falta. El chasis se nota genial, bien puesto sobre la carretera. La trasera cobra mucha más vida que en el modelo de serie, y se insinúa constantemente con lo que Jaio se apresuraba a jugar con el precioso arte del contravolante. "Parece un tracción trasera!", exclamó.

Tras varias pasadas para calentar gomas, el coche ya estaba listo para empezar a ir rápido, y cuanto más lo hacía, más se veía que el coche no sólo es capaz de un paso por curva electrizantemente rápido, sino que además, al mismo tiempo, se muestra tremendamente neutro de chasis. No hay lugar al morreo, no hay subviraje acusado, sino una compostura digna de elogiar. Si vas pasado o quieres descolocar la trasera para provocarla de cara a hacer un giro más cerrado, basta con ahuecar acelerador, un ligero toque de frenos (o técnica del pie izquierdo) o bien actuar sobre el excelentemente puesto a punto (a juicio de Jaio, y yo doy fe de ello) freno de mano, que ayuda a hacer las paellas en un abrir y cerrar de ojos.
Curioso es el trabajo de la suspensión. Engimek y todos los pilotos que han colaborado en el desarrollo, principalmente el propio Jaio, que según Ángel "se ha tragado la parte fea del desarrollo", y Fuster. Se ha conseguido un compromiso perfecto, que permite que el coche responda bien ante las desigualdades del asfalto, sin comprometer para nada balanceo de carrocería. Me atrevería a decir que es un coche cómodo, así que imagínate.
Txus además elogió el tacto del cambio de velocidades, de recorridos cortos, precisos y claros. Y eso que todo el sistema es literalmente de serie.
¿Alguna pega? ¿Alguna manera de darse cuenta de que el coche es un Grupo N con "poca" preparación? Pues la única cosa que se me ocurre decir es que el chasis está tan bien puesto a punto, se nota el monocasco tan rígido, que aceptaría de buen grado 40 ó 50 caballos más, sin necesidad de cambiar nada más. Y es que cuesta arriba, donde aprieta la salida de las curvas y donde más pica, era donde un servidor lo notaba más "parecido" al motor de calle "normal" (hasta el Punto Evo con kit esseesse es más rápido en recta).
La pérdida del TTC (diferencial autoblocante emulado por la electrónica del ESP) no se nota para nada, pues los pegajosos neumáticos de carreras hacen su trabajo excelentemente y dan más agarre del que necesitan en condiciones normales los 165 caballos disponibles. ¿Vendría bien un autoblocante? Como Txus Jaio me corrigió, "esto se trata de hacerlo barato. Si le pones autoblocante luego querrás grupo corto, luego cambio con dientes rectos... y al final te pierdes". Porque la idea está clara: Que el coche sea competitivo en la general, pero sobre todo que sea interesante para correr Copa. Y por interesante hemos de entender económico.
Una Copa que, de otra parte, va a estar premiada con primas y premios para los participantes, que al final es lo que anima a tomar parte en ella. Y hacerlo además en un coche fiable, de garantías, rápido, y que te permite, si en un futuro así lo quieres, evolucionarlo para reconvertirlo en algo todavía mejor. Pero ahora no toca hablar de eso, toca hablar de la Copa.
Curioso es, además, que tras poner todo en marcha, y meter muchas horas y sueños de trabajo en todo esto, al ver el resultado las federaciones Gallega y Valenciana se están pensando seriamente montar copas iguales en sus Comunidades Autónomas. Y eso puede progresar todavía más de cara a 2013, pero mejor no me mojo a contar nada más de lo que puedo contar, porque igual hablo más de la cuenta...
Si estás pensando en correr el año que viene en rallyes, y quieres un Grupo N efectivo y económico, el Punto Evo del que hoy te hemos hablado es de lo mejor que puedes encontrar, con gran diferencia. Sus resultados le avalan, y su fiabilidad está fuera de toda duda.
Si simplemente eres un abarthista más, el Punto Evo de Grupo N te demuestra que con muy poquito, este coche del escorpión es capaz de toser y ganar a cualquiera de su categoría. Porque como me dijeron por allí "no sé por qué se centran tanto en el 500... El Punto Evo es mejor para carreras". Sí, yo opino lo mismo...
Mis agradecimientos personales a toda la gente que hizo posible este contacto, Ángel, Koldo, y a Txus Jaio, cuyas manos y simpatía siempre son de admirar. ¡Gracias a todos!

Nuestro agradecimiento a la Federación Vasca de Automovilismo por las fotos dinámicas