
Pero no te emociones demasiado, porque no se trata de un exquisitamente rodado anuncio publicitario (qué mas quisiéramos) o un clip promocional, sino unos escasos segundos grabados con una videocámara. En cualquier caso solo el rugido de su motor W12 pone los pelos de punta, y es toda una demostración de lo que saben hacer en Volkswagen cuando no tienen que pensar en la gente que les paga estos caprichos con sus TDIs.
Visto lo visto, solo nos queda rezar para que alguien en la compañía contrate a un buen cámara y ruede un vídeo profesional con el W12 650 como única estrella. A ver qué tal suena dándolo todo.






