La técnica ya no es un problema para los coches eléctricos de Tesla. El nivel de sus baterías y de su Model S han llegado a tales alturas que pueden plantearse como alternativa directa de cualquier sedán de los segmentos E o F. Ahora bien, hay un problema indirecto, relacionado con la infraestructura.
Cuenta Elon Musk que no está dispuesto a esperar al larguísimo proceso de negociar con otros fabricantes para determinar cómo y dónde colocar puntos de recarga rápida, para permitir a los conductores de sus vehículos recorrer Estados Unidos de punta a punta.
Por ello, la firma californiana ha anunciado sus planes de expansión de su red de supercargadores, así como la mejora técnica de los mismos, mediante un vídeo promocional que te hemos dejado tras el salto.
Pero te lo resumiremos, por si no quieres invertir tu preciado tiempo en ver un vídeo en inglés: Musk quiere "cubrir toda la población" de Estados Unidos y Canadá para 2015, con puntos de recarga de dos tipos: alimentados por placas solares, y otros alimentados por la red eléctrica.
Además, se mejorará la potencia de estos dispositivos, que ahora serán capaces de cargar tu coche para tres horas de ruta en sólo 20 minutos. Musk afirma que está abierto a negociar con otros fabricantes para que adopten su infraestructura, al tiempo que anuncia planes para implantar supercargadores en Europa.
Ahora mismo que el futuro sea eléctrico es cuestión de tiempo, pero está por ver si, a nivel logístico la vieja Europa impone sus planes de futuro con hidrogeneras, o la idea de Musk de puntos de recarga acaba siendo la triunfadora. Por lo pronto, Musk tiene la ventaja del tiempo.