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Muchos de los bemetas más quemados optarían si pudieran por la fantástica (casi lujuriosa) combinación ofrecida por el
Serie 1 M Coupé y el
650i Cabrio. El primero, para cuando no esperas compañía o quieres salir a pasearlo en el circuito; el segundo, para cuando toque salir de vacaciones con la chica. O a buscarla, que también nos vale. La mayoría (de los que pueden, se entiende), ha de ponderar cuidadosamente los pros y los contras de cada uno de ellos y quedarse sólo con el que mejor se amolda a sus necesidades. En
AC Schnitzer, sin embargo, no tienen esa clase de problemas, y dedicándose como se dedican a apurar toda la gama de la hélice blanquiazul, vienen hoy con el 2x1 que piensan llevarse a Frankfurt.
Comenzando por el peque, todo un matagigantes donde los haya, los mecánicos del preparador de Aachen han subido la potencia de su motor 3.0 de 340 a 400 CV, transmitiendo su potenciada deportividad mediante un kit de carrocería completo con numerosos elementos de fibra de carbono y nuevos escapes con colas cromadas. También es novedad la suspensión, regulable en compresión y rebote, el reforzado sistema de frenos, y un habitáculo ligeramente retocado con la llegada de nuevos colores y terminaciones en aluminio, que alcanzan la palanca de cabios, los pedales, la palanca de freno y la cubierta del i-Drive.
El conjunto se remata con nuevas llantas de 19 ó 20 pulgadas. Según AC Schnitzer, la velocidad máxima asciende ahora a 300 km/h, y así como antes necesitaba 4,9 segundos para acelerar de 0 a 100 km/h, ahora ese trámite se cumple en 4,7 segundos.
No es tan bestia como el de Kelleners, pero es indudablemente más bonito.