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Actualización: Victor Muller ha declarado al diario sueco
TTELA que sigue buscando una salida a este laberinto. En sus propias palabras, Saab no necesita a General Motors para salir adelante, lo que indica que estaría pensando en algún tipo de fórmula que le permitiera seguir fabricando coches sin utilizar las tecnologías en conflicto, o usándolas sin que GM pudiera decir nada al respecto. El secreto estaría por tanto en la letra pequeña. De todas formas, de nada servirá este plan si la justicia sueca cancela el proceso de reconstrucción de Saab y la deja a merced de sus acreedores. Según Muller, Saab ya sólo tiene unos pocos días para resolver su situación.]
Saab ha pasado ya por varias situaciones complicadas desde que se desligó de General Motors en 2010, pero ahora, casi con total certeza, podríamos estar presenciando sus últimos días. Guy Lofalk, el administrador encomendado con la labor de tutelar a Saab durante el
proceso de reconstrucción, ha comunicado que solicitará oficialmente
el fin de la protección de impagos para Saab Automobile y dos de sus filiales. Esta era ya la única decisión que podía tomar después de que
fracasara la propuesta enviada a General Motors para conseguir una alianza con
Youngman que le permitiera financiarse a corto plazo.
Saab y sus inversores tendrán ahora seis días para presentar sus alegatos, pero habida cuenta que esta
ya es la segunda vez que Lofalk solicita el fin de la protección por impagos, no creemos que Victor Muller y sus chicos puedan volver a sorprendernos sacando otro conejo de la chistera para distraer temporalmente a las autoridades. Mientras tanto, el CEO de Saab sigue negociando un nuevo acuerdo con Youngman que le permitiría inyectar millones de euros en las arcas del fabricante sueco sin llegar a entrar en su accionariado.