No te emociones con el retorno de Pontiac, porque no va a ocurrir. GM la mató "bien muerta". Pero para no levantar sospechas durante la puesta a punto de su nuevo sedán de tracción trasera, el SS, que está preparando para Chevrolet, no se le ocurrió mejor manera de hacerlo que vestirlo de G8.
Y con esa pinta, volante a la derecha, y detalles curiosos como pasos de rueda ventilados, se lanzaron los chicos de General Motors a las carreteras de Estados Unidos para seguir con el desarrollo de este interesante sedán con músculo V8 y carácter australiano.
Comenzará a fabircarse en 2013, y se venderá en Norteamérica, Australia (como Holden Commodore) y Reino Unido. Entre tanto puedes quedarte con las fotos espía que hemos conseguido de su mula rodando por EEUU.
Si hay un vehículo que debería ser comercializado en Europa en grandes series, ese es el Holden Commodore. Hubo un tiempo en el que ciertos rumores indicaban que sería rebautizado como Opel Omega, algo que finalmente nunca ocurrió.
El Holden Commodore es un modelo con mucha historia. Hoy día ya va por la cuarta generación y cuenta con diseño propio, pero en las anteriores entregas siempre derivó de los Opel más grandes del momento. Así la primera generación robaba la base del Opel Rekord, la segunda del Opel Omega A y la tercera del Opel Omega B.
Si te preguntabas cómo sería ese misterioso Pontiac-que-no-es-un-Pontiac creado específicamente para Australia, deja de darle al coco. General Motors ha hecho público el Holden VE Commodore SS V-Series Special Edition, un modelo diseñado única y exclusivamente con la finalidad de agotar las piezas del inventario de Pontiac que de otra forma quedarían abandonadas en forma de sobre-stock tras el cierre de la compañía.
Como bien sabrás, Holden fabricaba para Estados Unidos el Pontiac G8, una berlina deportiva de tracción trasera y generosas motorizaciones que no era otra cosa que un Commodore con cuatro cambios estéticos de escaso calado. Ahora, estas modificaciones exteriores llegarán a dos carrocerías inéditas en EEUU, y es que además del sedán, Holden lanzará su "Special Edition" en configuración Sportwagon y Ute (el cancelado G8 ST). Todos ellos equiparán un motor 6.0 V8 (367 CV) y una transmisión manual de seis marchas.
Según ha publicado Carpoint Australia el Pontiac G8 será comercializado en Australia durante el último trimestre del año. Aunque suene un poco extraño, la decisión tomada por GM viene para eliminar todas las partes preparadas que de otra manera no tendrían salida tras el cierre de Pontiac.
Según parece, los G8 serán vendidos bajo el logotipo de Holden (al fin y al cabo es un Commodore) pero empleará todos los elementos estéticos del modelo norteamericano, es decir, parrilla, paragolpes y otros detalles específicos. Lo más curioso es que podrá adquirirse con tres carrocerías del Commodore, es decir, sedán, familiar y Ute (pick up). Aunque desconocemos el número total de unidades que serán comercializadas en Australia, parece que rondarán las 1.500.
Aquí no hay quien entienda nada. Hace unas semanas ya veíamos a Bob Lutz retirado a finales de año, y al G8 reencarnado en forma de Chevrolet Caprice, lo cual no eran malas noticias, ni mucho menos. Pero mira por donde, poco tiempo después Lutz se ha convertido en el vicepresidente de GM, y parece que no se va a retirar a corto plazo.
Pero la mala noticia no viene ahí, sino que sale de las declaraciones de Lutz en el blog de GM, donde asegura que, tras un cuidadoso estudio de márketing, las condiciones actuales del mercado no dan cabida a una superberlina de tracción trasera como es el G8, por lo que a pesar de sus declaraciones previas, no habrá un nuevo Caprice con alma australiana. Una auténtica pena.
Pontiac se muere, pero aún hay tiempo para que cante el alicaído cisne de General Motors. Hurst Performance Vehicles, más conocido por sus preparaciones sobre base Chrysler, ha anunciado un nuevo programa de personalización para los Pontiac G6 Convertible y G8, bajo el cual se ofrecerán múltiples mejoras mecánicas y estéticas.
Pocos detalles conocemos por el momento, salvo que los nuevos H.O. podrán equiparse con llantas de aleación ligera, un cambio de marchas deportivo, suspensiones endurecidas, un sobrealimentador, nuevos materiales para el habitáculo, y los atractivos esquemas de pintura que puedes ver en la imagen de arriba. Los vehículos resultantes serán además de edición limitada: sólo se retocarán 52 unidades para su venta al público, más 10 adicionales que serán utilizadas exclusivamente para abrir eventos deportivos.
No tenemos nada más que contarte, así que quédate con el dibujo oficial y las galerías de los modelos tal y como todavía salen de la fábrica. Es posible que esta sea la última vez que los veas por aquí.
Hace unos días un rayito de esperanza brillaba sobre el negro futuro del G8 de Pontiac. La impresionante berlina de origen australiano tenía algunas papeletas para cambiar de insignia y convertirse en un Chevrolet para subsistir en el mercado americano. Pero varios medios no las tenían todas consigo, así que AutoWeek se animó a preguntarle directamente al CEO de GM sobre el tema.
¿El resultado? Pues el señor Henderson decía que no es "un fan del remarcado". Así que si vives en el pais yanqui y suspiras por un G8, más vale que corras al concesionairo a encargar uno, porque parece que a partir de 2010 no volverá a pisar territorio norteamericano.
Ya tenemos claro que Pontiac desaparecerá de los concesionarios en 2010, pero hasta ahora pensábamos que eso incluiría perder de vista al magnífico G8. Según contó Tom Stephens, directivo de desarrollo de producto de GM en Automotive News, la General se estaría planteando renombrar algunos modelos de Pontiac y redistribuirlos entre las cuatro marcas buenas que le quedan.
La cuestión es cuál será la afortunada que dará asilo al G8. Chevrolet parecería teóricamente la mejor colocada si es que este tracción trasera de origen australiano se erige como el sucesor del Impala SS, pero como ha señalado el vicepresidente de productos de GM, "Chevrolet ya tiene demasiados sedanes". En todo caso, podemos considerar positivo que GM todavía se esté planteando qué hacer con él, teniendo en cuenta que ya casi lo dábamos por desaparecido. El G8 es demasiado interesante como para dejar de venderlo en EEUU.
Respuesta sucintas para preguntas sencillas. En un videochat con los aficionados concedido por Fritz Henderson, el máximo dirigente de General Motors tuvo que enfrentarse a una duda que lleva corroyendo las entrañas de los fans de Pontiac desde que se confirmó la desaparición de la marca: ¿tendrá continuación el G8 como modelo de Chevrolet o Cadillac? La respuesta es no.
Casi al mismo tiempo en que se anunció que Pontiac será disuelta, no fueron pocos los que soñaban con "transplantar" algunos de sus modelos más atractivos al catálogo de Chevrolet, donde podrían seguir viviendo hasta una eventual resurrección de la marca deportiva de General Motors. Sin embargo todo indica que los roadsters basados en la plataformaKappa serán cancelados definitivamente, y el G8, hermano americano del Holden Commodore, también seguirá sus pasos. Obviamente Henderson no ha negado la posibilidad de una versión con los tres escudos de Buick, pero será mejor si nadie se hace ilusiones...
El hermano gemelo del VXR8 con insignia Pontiac, el G8 GT, podría estar viviendo serios problemas. A pesar de contar con una excelente crítica cuando llegó al mercado de los Estados Unidos, las ventas del G8 no han terminado de despegar, debido entre otras cosas a la crisis y el precio del combustible (la gente no termina de olvidar lo sucedido el año pasado).
Ante esta situación, dicen los rumores aparecidos en theGMSource que la General se estaría planteando reducir la producción del G8 GT en nada menos que un 97%, esto es, pasar de las 10.000 unidades anuales planteadas a menos de 1.000. Y es que a veces, los coches que a los petrolheads nos gustan, no terminan de cuajar en el mercado real, donde tienen que convencer a mucha más gente. Una pena, porque de esta manera parece cada vez más seguro que el futuro de Pontiac no es la tracción trasera y la deportividad que todos queremos.