Seguramente son muchos los que piensan que los derivados camperos de turismos convencionales no interesan dado el importante coste adicional que el interesado debe abonar por recibir una estética ligeramente diferenciada... pero no es así. Estos modelos tienen sentido sobre todo en sus variantes con tracción total, pues a las virtudes del modelo original suman una mayor polivalencia de uso.
La tracción 4Motion garantiza un excelente agarre. Ideal para circular por firmes secos y mojados, además de en nieve
El Passat Alltrack que hemos probado, con el sistema de transmisión 4Motion, consigue aunar el buen comportamiento que todo Passat presenta con la posibilidad de salir fuera de carretera sin tantos miedos. No sólo la mayor altura al suelo y el protector de bajos protegen los órganos más importantes del vehículo sino que el sistema 4Motion garantiza una motricidad superior.
De todos modos el Alltrack no es un vehículo concebido para salir más allá de caminos en buen estado. Esto es evidente nada más comprobar el equipo llanta-neumático empleado, claramente enfocado para un uso asfáltico. Los terrenos en los que mejor se desenvuelve son carreteras asfaltadas y tanto en seco como con nieve, lluvia e incluso hielo. Aquí se saca provecho del sistema de tracción integral, mejorando la adherencia.



Esta unidad testada tenía la suspensión adaptativa con la que el usuario puede elegir entre los modos "Confort", "Normal" y "Sport".
En el modo "Confort" se suavizan los movimientos para hacerlo más confortable y la dirección resulta más suave. Pese a ello, algunos baches importantes se notan con claridad en el habitáculo y la dirección resulta excesivamente blanda. Es el modo adecuado para circular con tranquilidad o en vías urbanas.
En el "Normal" tanto la suspensión como el tacto de la dirección pasan a un calibrado estándar. Buen compromiso entre asistencia y contención de los balanceos. Es el modo ideal para autopista y vías interurbanas.
Si se opta por el "Sport", la carrocería se nota mucho más sujeta, con virajes casi planos y pocos movimientos laterales de la carrocería. Incluso con la mayor altura suela y el consecuente centro de gravedad más elevado, sorprende por cómo es capaz de superar tramos virados. Es rápido y eficaz, resultando ágil e incluso divertido. La dirección, bastante dura, ayuda a un mayor control aunque no es especialmente informativa. Es el modo adecuado para tramos de montaña, para realizar una conducción deportiva o para circular a velocidades elevadas por autopista.



Para entender las sensaciones que hemos tenido según el tipo de vía, dejamos un pequeño resumen:
Ciudad:
No hay cambios importantes en relación a cualquier otro Passat, con la única salvedad de la mayor altura al suelo que permite un mejor control sobre el resto del tráfico. El cambio DSG es un gran aliado para evitar que los atascos de ciudades como Madrid sean desesperantes. Como todo BlueMotion, este modelo opta por un sistema de arranque y parada del motor que permite reducir ligeramente el consumo urbano. Tiene un funcionamiento correcto y resulta rápido al arrancar.
A la hora de aparcar la unidad testada ponía las cosas muy fáciles gracias a la cámara posterior, el medido lateral de espacio, el sistema automático que mueve incluso el volante y los sensores delanteros y traseros. Aún así, es un vehículo grande que no siempre entrará en los huecos que veas por la calle. En párkings sin embargo, el buen radio de giro y la excelente visibilidad que proporciona su enorme superficie acristalada, las maniobras se realizan sin problema alguno.
El esquema de suspensión elegido, tirando a durito, condiciona el filtrado de algunos de los muchos badenes instalados en las ciudades. No siempre el resultado es seco, pero tampoco aísla a los ocupantes como en otros Passat que hemos probado incluso con la suspensión en modo Confort.
Vías secundarias/montaña:
Justamente esa mayor dureza de suspensión es la que permite que este Alltrack se mueva de maravilla por vías secundarias y en montaña, conteniendo los balanceos. En modo Sport es capaz de pasar por las curvas con una agilidad envidiable mientras que el sistema de tracción total aporta esa dosis extra de motricidad. En este tipo de escenarios mejora con creces al Passat normal y permite realizar una conducción deportiva y divertida con total seguridad.
Comparando con otros productos similares, hay que mencionar que el resultado es parecido al que en su día obtuvimos con el Subaru Outback, pero en el Alltrack el cambio DSG y la mayor potencia de su motor permiten un ritmo ligeramente más vivo, con una respuesta más inmediata.
Autovía/Autopista:
Como buen integrante de la familia Passat, el Alltrack también es capaz de devorar kilómetros cuidando a los pasajeros con un elevado nivel de confort. La sonoridad en todo momento es reducida (algún ruido llega de los espejos, pero a velocidades prohibidas) y si además está equipado con los asientos ventilados y con función masaje como en este caso, dará igual donde este el destino final.
Los consumos en este tipo de vías siempre son razonables y la autonomía fácilmente rondará los 1.000 kilómetros. Aún así, cada dos aproximadamente el propio Alltrack indicará que es necesario o conveniente realizar una parada para descansar. La información llega mediante un pitido y un mensaje en la pantalla multifunción en la que aparece una taza de café.
En el habitual viaje entre Madrid y Marbella, hemos podido testar la comodidad de los asientos, el reducido nivel de sonoridad y una más que razonable capacidad de filtrado. Es un vehículo pensado para viajar y se nota, aprobando con buena nota en este tipo de utilización.

MOTOR
El conjunto motor-cambio es posiblemente el más atractivo de la gama Alltrack. El 2.0 TDI 170 CV garantiza unas prestaciones muy correctas con bajos consumos mientras que el cambio DSG es sensacional por rapidez y suavidad
Bajo el capó esta unidad estaba asociada al conocido motor 2.0 TDI CR de 170 CV, combinado con el cambio secuencial de doble embrague DSG con seis velocidades. Es posiblemente la opción más interesante de la gama, aunque también la más cara. Si puedes optar a ella no encontrarás queja alguna y tanto por prestaciones como por consumos resulta satisfactorio.
Pese a todo esto que mencionamos, no debes esperar una capacidad de aceleración de infarto. Es un coche en general rápido, con unas recuperaciones sensacionales, pero no es el mejor en prestaciones puras.
Los consumos obtenidos durante la prueba son razonables. En ciudad, con tráfico denso la cifra media rondará los 8,5-9,0 litros/100. En carreteras secundarias a unos 90-100 km/h y realizando una conducción normal, es sencillo rebajar los 6,0 L/100 mientras que en autovía, a 120-130 km/h de marcador, el gasto quedará entre los 6,5-7,0 L/100 dependiendo de la orografía. Son siempre buenas cifras teniendo en cuenta el peso, tamaño y potencia del Alltrack.
Mención especial para el cambio, excelente como siempre. Consigue reducir la sensación de falta de empuje que habitualmente este bloque de 170 CV tiene a bajo régimen y como es habitual, destaca por realizar la transición entre marchas de manera rápida y muy suave.


