Muchos serán los cambios que experimentará
Saab una vez que
Pang Da Automobile pase a formar parte de su accionistas. De entrada, la gigantesca cadena china de distribución ya ha entregado 30 millones de euros al fabricante sueco antes incluso de firmar un acuerdo definitivo, todo con tal de que la novia no se le muera antes de la boda. Ese dinero servirá para pagar a los proveedores de componentes y reactivar la línea de montaje de Trollhattan.
Después, Pang Da meterá 65 millones de euros en
Spyker Cars NV con dos resultados distintos: por un lado, con esta inyección de capital se convertirá en propietaria del 24% de la empresa dirigida por Victor Muller, y por el otro, el fabricante de superdeportivos propietario de Saab pasará a llamarse Swedish Automobile NV, reflejando cuál es realmente la parte importante del grupo. Según Spyker, el cambio de nombre se realizará dentro de poco.
Para que todo esto sea posible, primero el gobierno chino deberá dar su visto bueno a la entrada de Pang Da en Spyker, siguiendo un bizantino proceso mediante el cual las autoridades de Pekín regulan todas las grandes inversiones de las empresas nacionales en el extranjero. Pang Qinghua, CEO de Pang Da, ha declarado estar "convencido" de que su empresa recibirá luz verde para seguir con el trato, aunque no sería la primera vez que el gobierno chino tumba un importante acuerdo financiero; solo tenemos que recordar
el portazo que recibió Tengzhong cuando ya estaba a punto mismo de hacerse con los derechos y la propiedad industrial de la disuelta HUMMER.