STRUT se atreve con el Rolls-Royce Phantom
Categorías: Tuning y preparaciones

Eso de meter mano a un Rolls-Royce es una tarea delicada como pocas. La más pequeña de las modificaciones puede arruinar el conjunto de manera irremediable, y no estamos hablando de un SEAT Ibiza precisamente. Estilo y presencia son las palabras clave, palabras que se pueden convertir en horror y desfachatez a poco que yerre el preparador. STRUT, milagrosamente, ha conseguido mantenerse en la difícil línea intermedia (y decimos milagrosamente porque lo raro es ver un Rolls-Royce bien personalizado) con su Knightsbridge Collection, que incluye acabados en acero inoxidable con triple cromado, una parrilla de malla, branquias laterales y las al parecer imprescindibles llantas de 22 pulgadas, el detalle más "cantón" junto a la cola de escape cromada, otro detalle que tampoco puede faltar en ningún ejemplo de tuning, sea de barrio o de alta cuna.
En total, la broma sale por 25.000 libras esterlinas (367.038 euros/500.671 dólares), y para ser sinceros, te comprenderemos si decides dejar tu Phantom como vino de fábrica. Nosotros también lo haríamos.
[Artículo en inglés]