Un año después de publicar sus
primeras pruebas, el
Latin NCAP ha actualizado sus registros con el choque de ocho nuevos vehículos, que pese al tiempo transcurrido, han demostrado ser en términos generales poco más o menos igual de desastrosos que los anteriores. Modelos modernos como el Chevrolet Cruze obtuvieron notas aceptables, pero otros más económicos y lógicamente mucho más populares, han demostrado una vez más que la industria automovilística en América Latina funciona a dos velocidades, con una gran cantidad de automóviles 20 años por detrás de lo ofrecido en América del Norte y Europa, parafraseando a la organización.
El Latin NCAP sigue los parámetros básicos del
Euro NCAP, pero sin llegar a ser igual de completo. Mide por ahora la seguridad en caso de choque frontal a 64 km/h usando una barrera deformable descentrada, así como la protección a los niños usando sillitas infantiles. Sus impulsores desean equipararlo más adelante con el sistema europeo, añadiendo test de impacto lateral, atropello y latigazo cervical, pero por ahora, tal y como están las cosas, incluso con estas dos pruebas tan sumamente básicas, buena parte de los coches probados suspenden con capirote.
Comenzando por los suspensos, los
Chevrolet Corsa Classic y
Celta, el
Fiat Novo Uno Evo y el
Ford Ka registraron una triste y solitaria estrella en las pruebas de choque frontal. Ninguno de los coches probados poseía un airbag como parte del equipamiento, y ni siquiera la protección de los niños resultó mucho más satisfactoria; el Corsa Classic sacó una estrella, el Celta y el Novo Uno Evo se fueron a casa con dos, y el Ka terminó con tres (casi un logro visto lo visto). No muy por encima quedó el Nissan March (
Micra), que con sus dos airbags ha recibido dos estrellas en el test frontal y una en el infantil. Entre medias, el
Tiida Hatchback con un airbag registró tres estrellas para adultos y una para niños. Finalmente, los
Cruze,
Focus II y Tiida Hatchback, todos ellos con dos airbags, coronaron la lista con una protección de cuatro estrellas para adultos y tres para niños (con la lógica salvedad del Tiida, que comparte nota con el modelo de un airbag).
Son en general unos resultados muy pobres, pero además, muy llamativos. El caso del Chevrolet Celta directamente es de juzgado de guardia, y es que resulta incomprensible que un coche que no es sino una versión evolucionada del antiguo Corsa B, obtenga en 2011 peores resultados que el modelo original probado por el Euro NCAP en el año 2000 (
link), cuando por aquel entonces el modelo de Opel ya era viejo. Alguien en General Motors debería explicar a sus clientes cómo es posible semejante esperpento. Exactamente lo mismo se podría decir del Ford Ka, que se arruga con mirarlo cuando el europeo aguantó el tipo como pudo hace más de una década (
link).
Los resultados completos de las pruebas pueden consultarse
aquí. Tras el salto encontrarás los vídeos de las pruebas.
Gracias a todos los que nos habéis mandado la noticia.