
Este lunes General Motors nos alegraba el día al saberse que
había recogido la segunda oferta lanzada por Spyker, devolviendo de nuevo las esperanzas de una Saab independiente. Pero lo que es más importante: viva. Las dudas que presenta esta nueva propuesta son sin embargo numerosas, y no sólo por la cuantía económica o los planes desarrollados para sostener al fabricante sueco. La más inmediata tiene que ver con el origen del dinero detrás de la compra.
Por lo visto General Motors no se sentía muy cómoda sabiendo que
Spyker pensaba utilizar los fondos de sus socios rusos del grupo Convers para financiar la operación (
tenía motivos), así que para evitar un segundo y con casi total certeza letal desencuentro, Victor Muller y sus chicos han buscando un nuevo aliado. El nombre que estamos buscando sería John de Mol.