Bien, Mitsubishi se ha superado. No sabemos cómo, pero han conseguido crear la quintaesencia del automóvil nipón. Os presentamos, queridos lectores de Autoblog, al Mitsubishi i "Princess Kitty", la edición limitada Hello Kitty del minúsculo i. Y por limitada, queremos decir que solo se venderá una unidad.
El Princess Kitty está pintado totalmente en rosa, desde los retrovisores a las llantas, y el lacito de Kitty está presente en todas partes, desde el techo a las puertas delanteras, mientras que las posteriores están decoradas con la cara de la criatura de Sanrio. La luna trasera tiene pegado un gran vinilo de Kitty, y hasta los espejos laterales tienen el retrato de la gatita
en relieve.
Dentro, los ocupantes descansan sobre unos asientos a rayas blancas y rosas adornadas con el logo "Princess Kitty". Los reposacabezas (oh Dios mío) tienen la forma de Kitty y hasta su lazo en la oreja izquierda. Sin duda, nos hayamos ante el equivalente con ruedas de una sobredosis de azúcar.