En un circuito que no tiene espacio para errores, la lluvia inicial, el piso mojado y su posterior paso a seco, fueron los condimentos esenciales para una carrera llena de incidentes y con la mayor tasa de cambios de alerón delantero que haya visto en mi vida.
La carrera comenzó con un Hamilton empujando por quedarse con la punta, logrando arrebatarle de inmediato el segundo puesto a Kimi Raikkonen y poniendo presión a Felipe Massa. Desgraciadamente para el inglés, en el sexto giro su férrea persecución llegó a su fin luego de que chocara contra un muro y debiera volver a boxes a cambiar la rueda derecha trasera. Pero la persistencia de Hamilton dio frutos y ya que en el giro 13 se ubica en la tercera posición. En la vuelta 32, cuando Massa entró a pits, terminó quedándose con la punta hasta el final.
Completadas 76 de las 78 vueltas presupuestadas (culpa de tanto sefaty car), fue Lewis Hamilton de McLaren (2:00:42.742) quien se alzó como el más rápido de la jornada, siendo seguido por Robert Kubica de BMW (+3 seg) y de Felipe Massa de Ferrari (+4,8 seg). Fuera del podio, pero logrando rescatar puntos, quedaron Mark Webber de Red Bull, que llegó cuarto, Sebastian Vettel de Toro Rosso se ubicó quinto, Rubens Barrichello de Honda fue sexto, Kazuki Nakajima de Williams llegó en la séptima posición y Heikki Kovalainen de McLaren quedó octavo.
A pesar de su triunfo, el verdadero héroe de la jornada fue Adrian Sutil. El piloto alemán de Force India partió desde la posición 18 y luego de hacer una carrera que parecía perfecta, logró ubicarse en un más que satisfactorio cuarto lugar. La mala suerte le llegó de la mano de Kimi Raikkonen, quien perdió el control de su automóvil impactando la retaguardia de Sutil. Tanto el Force India como el Ferrari entraron a pits, pero el alemán no volvió a salir a la pista. Una verdadera lástima.