Honda y Nissan están buscando la forma de crear vehículos más ligeros y reciclables, tanto por el bien de sus clientes como por su propio beneficio. Ya habíamos oído de su interés en el uso de aluminio para ahorrar peso, y ahora sabemos cuál será su próximo desafío: fibra de carbono para todos. Ambas compañías han formado equipo con los fabricantes de productos químicos Toray y Mitsubishi Rayon para desarrollar nuevas formas de fibra de carbono más asequibles, esperando revolucionar la industria comenzando por las carrocerías.
Su, plan, además, cuenta con la bendición del gobierno japonés, que subvencionará el proyecto con 2.000 millones de yenes a lo largo de cinco años. El objetivo es conseguir a mediados de la próxima década fibra de carbono a un precio razonable, y usarla para reducir el peso de los vehículos actuales en un 40%. Una vez terminada la vida útil de un coche, además, podrá ser reciclada, ayudando a reducir los costes de producción.











