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No vamos a intentar ocultarlo a estas alturas; del binomio de sedanes australianos de tracción trasera, nuestro favorito es el
Commodore. También el del consumidor local, que mes a mes, lo escoge como el vehículo más popular de la isla continente. Un país con buen gusto,
si ignoramos que también es el lugar de nacimiento de la Foster's. De todas formas, no por ello podríamos (ni sabríamos) decir que no al
Ford Falcon.
El histórico modelos de
Ford es todavía más exclusivo que su rival de Holden en virtud de que ni siquiera es
exportado al Reino Unido, y para muchos de nosotros, tiene el encanto añadido de haber encendido nuestra pasión por los grandes V8 australianos gracias a Mad Max, que despachaba la escoria motorizada del outback a bordo de su famoso Pursuit Special de 600 CV.
Ahora que ya han pasado más de tres décadas desde el estreno de la película original y que la cuarta película ya se encuentra firmemente en pre-producción, Ford Australia ha querido recordar el filme que lanzó al estrellato al Falcon con dos nuevos coupés conceptuales, exhibidos en forma de maqueta a escala en el Salón del Automóvil de Melbourne. Frente al remendón
Falcon XB GT pilotado por Max Rockatansky, los nuevos concepts son menos máquina y más videojuego, con turbinas, branquias iluminadas con LEDs y unos paragolpes electrificados más propios de Carmaggeddon.
Gustarnos nos gustan, pero tu pudiéramos escoger nuevo Pursuit Special para Mad Max: Fury Road, ese sería el acongojante
FPV Concept, que se puede tocar, y seguramente dentro de poco, también se podrá conducir.